La Crónica: Tan cerca, tan lejos
22 de May de 2013 por MagicJohnson32
No fue bonito, ya nos había advertido Tim Duncan que no lo sería, y los Spurs nos dejaron un 4º cuarto horroroso, pero aun así San Antonio se situó 2-0 en las finales del Oeste tras vencer anoche nuevamente a Memphis Grizzlies, que remontaron 18 puntos y forzaron la prórroga pero se ahogaron en la orilla (89-93).
Durante tres cuartos, Spurs y Grizzlies siguieron el guion del encuentro inaugural de la serie: los texanos, muy superiores bajo la sensacional dirección de Tony Parker, quien en este tiempo apuntó al récord de asistencias de los Playoffs en manos de Magic y Stockton (24); los Grizzlies, de nuevo aturados frente a la defensa local, que niega cualquier espacio a Gasol y Randolph a sabiendas de los problemas que tienen los Grizzlies para anotar desde fuera.
Y así, con Parker coleccionando asistencias y Memphis reduciendo sus porcentajes de acierto a cotas ínfimas, los Spurs se hicieron con el mando del partido. Resultó crucial para ello un 0-13 en los minutos anteriores al descanso que disparó la renta de San Antonio a 16 puntos (30-46). Superado el intermedio, Los Grizzlies lograron, en primer lugar, cerrar la hemorragia y empezaron a anotar con cierta solvencia. El tercer cuarto consistió en un intercambio de canastas en el que los Spurs alcanzaron la máxima ventaja del partido (54-72) pero que sirvió al conjunto dirigido por Hollins para recuperar la confianza de cara a la embestida final.
La anotación de Bayless, la lucha de Randolph bajo el aro de los Spurs y los rebotes ofensivos fueron lo que dio esperanzas a los Grizzlies, aunque para completar la remontada hizo falta un último cuarto calamitoso de los Spurs, que evidenciaron el agotamiento y cometieron errores impropios. En concreto uno de Ginóbili le costó la prórroga: después de recortar la diferencia a 5 (78-83) y con cinco minutos todavía por jugarse, Memphis falló sus siguientes siete lanzamientos mientras los Spurs sólo anotaban uno. A 0:52 para el final, un 2+1 de Randolph puso el 81-85 y en la siguiente jugada, Ginóbili perdió el balón y cometió una falta flagrante sobre Tony Allen (quien, por otra parte, exageró la caída y fingió haberse golpeado la cabeza, lo que le debería comportar un aviso por flopping) que se tradujo en 4 puntos después de que Allen convirtiese los tiros libres y Conley anotase una magnífica canasta a mano cambiada. El intento forzado de Duncan sobre la bocina no entró y se llegó al tiempo extra.
¿Y qué hacer cuando te atascas, te entran las dudas y ves cómo te remontan 18 puntos para llevarte hasta la prórroga? Es fácil: se la das a Tim Duncan. El ala-pívot anotó tres canastas y jugó su habitual defensa estelar para sellar la victoria de los Spurs. Sufrida, sí; fea, desde luego; pero victoria al fin y al cabo. El 2-0 con el que la serie viaja a Memphis consolida la condición de favoritos de San Antonio, pero la forma en que se produjo nos recuerda que los Grizzlies van a seguir en pie hasta el último momento. Leer más »
Los Grizzlies venían siendo durante toda la campaña y especialmente en estos Playoffs un rival desquiciador para cualquiera, que aplicaba un juego ofensivo aparentemente sencillo basado en el colectivo y que en defensa desactivaba a jugadores clave con precisión quirúrgica. Anoche, en el partido inaugural de las finales del Oeste, el que suponía el debut de Memphis en una cita de semejante alcurnia, los Grizzlies recibieron una dosis de su propia medicina. Fue una dosis de dura realidad: lo que valió ante Clippers y Thunder no alcanzará, ni de lejos, frente a los Spurs, claros vencedores de un primer asalto que deja a Memphis repleto de dudas (

Hablábamos en su día de varias claves. La experiencia, el aspecto mental, el control del tempo, la defensa del perímetro, la capacidad de adaptación… Era prácticamente una enumeración de las características naturales de los San Antonio Spurs que hemos conocido, las que les ha hecho grandes. Por supuesto que el peso de los años era un hándicap para ellos, refiriéndonos al eje veterano del equipo, pero hasta en eso la serie ha estado de su lado con el crítico estado del artista Curry o por la semi-ausencia de David Lee que mucha gente creyó ventaja.
Los Spurs pusieron anoche fin a la temporada de los Warriors en su propia casa. Los de Mark Jackson dieron la sensación de equipo exhausto, con Stephen Curry jugando al límite de su físico, David Lee forzando para jugar 12 míseros minutos y Bogut pudiendo disputar solo 20. Pero a parte de esto, lo de ayer es una historia que debería sonarnos: los Spurs de Duncan acabando con la temporada del equipo de moda, de los más molones, de los que… han ganado estos Spurs más que flores hay en el campo. El partido de ayer es un reflejo de lo que son capaces estos Spurs frente a equipos que los superarían con un ritmo de juego alto, dejarlos en menos de un 40% de acierto.
No hubo lugar anoche para la épica en la NBA. Dos equipos física y tácticamente superiores a sus rivales ganaron con contundencia. Se pueden explicar muchas cosas de las victorias de Spurs y Pacers pero sencillamente fueron mejores que Warriors y Knicks tanto dentro de la pista como en la dirección desde el banquillo. San Antonio e Indiana se quedan a una sola victoria de pasar ronda y ambos dispondrán de la primera ocasión de conseguirlo el jueves.
En San Antonio, los ajustes tácticos de Popovich y los problemas físicos que arrastran los Warriors se aliaron en contra del espectáculo que venía ofreciendo la serie y a favor de los intereses de los Spurs, que al fin se sintieron claramente superiores y lo pudieron reflejar en el marcador (

Ni 4-2, ni siquiera 4-1. No hubo serie en ningún momento. Todos los partidos cayeron del lado de los de Popovich por una media de 19 puntos.