Afortunadamente, salvo contadas excepciones, el ser humano no puede ver sufrir a sus iguales. Siempre recibimos con alivio el final de la agonía de cualquiera, sea éste familiar, conocido o un simple extraño del que seguimos sus andanzas de lejos. Por eso, no puedo sino recibir con una mezcla de tristeza y alegría la barrida de los Lakers, el final de su particular calvario. Ya es triste que el objetivo por el que has luchado todo el año se convierta a la postre en una de tus peores pesadillas, en buena parte por culpa de la mala suerte. Kobe Bryant, Steve Nash, Metta World Peace, Steve Blake y Jodie Meeks, semejante lista de bajas no la soporta ninguna de la franquicias de la liga.
Como comentábamos, los Lakers se presentaron al partido con cinco bajas, todas ellas importantes, y un quinteto formado por 3 jugadores que a principio de temporada estaban destinados a ser despedidos (como de hecho había pasado con Goudelock) o disputar los minutos de la basura. Con semejantes mimbres es prácticamente imposible enfrentarse a esa máquina tan bien engrasada que son los Spurs y más todavía si el que está llamado a ser tu próximo jugador franquicia se autoexpulsa y deja a sus compañeros tirados en su última actuación antes de convertirse en agente libre. Al final de la primera parte ya había quedado el partido sentenciado. Los Lakers habían cometido muchas pérdidas intentando hacer llegar balones a sus hombres altos y los Spurs las habían aprovechado todas. Con la expulsión de Howard al inicio del tercer cuarto (‘casualmente’, momentos después de que Dwight se fuese al vestuario, Kobe salió en medio de una gran ovación y se sentó junto al banquillo), la segunda parte ya fue un paseo para los Spurs, que pudieron dar minutos a los no habituales, Tracy McGrady incluido (103-82). Greg Popovich y Tony Parker declararon al final del partido que no estaban del todo contentos porque no había sido un enfrentamiento justo. Seguro que ellos también tenían ganas de que la escabechina acabara.
Otros que han sido barridos, aunque en circunstancias totalmente diferentes, ha sido Milwaukee. Ninguna sorpresa, excepto para Brandon Jennings, del que cuentan que camino del vestuario todavía repetía que podían ganar 4-2. Dwyane Wade se quedó en el vestuario debido a sus problemas de tobillo pero con LeBron James y Ray Allen se bastaron para doblegar a unos decepcionantes Bucks. Nuevamente, el partido llegó igualado al último cuarto y, nuevamente, los Heat metieron una marcha más y se dedicaron a mirar por el retrovisor a ver si alguien les seguía. Un poco Monta Ellis, de lejos, pero ni rastro de Brandon Jennings (88-77). Los Heat se han ganado un merecido e importante descanso.
El único equipo capaz de sacar el orgullo y evitar la barrida fueron, quién si no, los Celtics. No es que anduvieran sobrados los verdes, de nuevo calamitosos en la segunda mitad tras un magnífico arranque de encuentro, pero al menos pudimos reconocer a ese equipo que no se rinde y que impone su voluntad por encima de las circunstancias. Tal vez la era de Pierce & Garnett ha llegado a su fin, pero la despedida no iba a ser con un 4-0 en primera ronda, y efectivamente no lo fue. En parte hay que agradecérselo a Carmelo Anthony, que anoche recuperó su peor versión y se dedicó a lanzar ladrillo tras ladrillo, y con cada uno de ellos se iban las posibilidades de los Knicks. Sin JR Smith, sancionado por su codazo a Terry, esta vez fue Felton el encargado de castigar la mala segunda mitad de los Celtics, que llegaron a mandar por 20 puntos (39-59) antes de que el base de los Knicks acabase el tercer cuarto con una exhibición que dejó el marcador en un pañuelo. A punto estuvieron Pierce, Garnett y Green de empañar su notable actuación en el tramo final, cuando los Celtics se vieron atenazados ante la posible eliminación y cada posesión ofensiva resultaba un suplicio. Los fallos de Melo dejaron el partido en manos de Pierce, cuyo fallo en el posible game winner mandó el encuentro a la prórroga. Allí apareció entonces, al fin, tras meses desaparecido, Jason Terry. Jet anotó los 9 últimos puntos de su equipo en el tiempo extra y selló el triunfo local (90-97), que pone el 3-1 y manda la serie de vuelta a NY. Leer más »