Los premios de las crónicas
10 de May de 2013 por txusmaUn año más nuestro compañero Rompe se ha molestado en recopilar los premios que vamos otorgando en nuestras crónicas diarias. Una vez la NBA ya ha entregado sus premios individuales y aprovechando que no hay partidos, es buen momento para echarles un vistazo:
MVP: Lebron James se he llevado el premios a mejor jugador del día en 22 ocasiones mientras que Kevin Durant ha quedado segundo con 16 galardones. Es más que posible que más de un día hayamos obviado alguna exhibición más terrenal de la pareja y hayamos premiado a algún otro jugador por aquello de la diversidad así que seguro que se hubieran merecido objetivamente más premios. Kobe Bryant completa el pódium con 14 galardones y es que ha tenido que exprimirse mucho para clasificar a sus Lakers. James Harden queda en cuarta posición y un quíntuple empate entre Carmelo Anthony, Kyrie Irving, Paul George, Tim Duncan y Tony Parker cierra los puestos de honor.
Rookie: Nada menos que 46 premios para el flamante ROY de la temporada, Damian Lillard. A distancia sideral se sitúan Anthony Davis y Bradley Beal con 18 galardones, Dion Waiters, con 16 y Andre Drummond y Michael Kidd-Gilchtrist, con 13. Harrison Barnes se queda con 8 aunque es posible que él esté en el mejor quinteto de la temporada y, por ejemplo, Dion Waiters, no. Este premio también lo utilizamos muchas veces para destacar a algún rookie que ha tenido algún partido especialmente bueno aunque tampoco haya sido muy brillante. Por eso jugadores como Robert Sacre, Bernard James, Arnett Moultrie o Doron Lamb han conseguido algún premio. ¿Será posible que no hemos mencionado ni un día a Victor Claver?
Sorpresa: Los jugadores son sorpresas hasta que dejan de serlo. Por eso alguien como Earl Clark, que en una temporada normal debería ser la sorpresa en cada partido que jugaba con los Lakers, se ha quedado con 6 galardones, el máximo. En segunda posición ha aparecido Jermaine O’Neal que durante una parte de la temporada recordó al mundo que no se había olvidado de jugar a baloncesto. Charlie Villanueva y Lamar Odom también se han llevado premios en los 4 partidos buenos que han jugado este año. Larry Sanders también consiguió 4 galardones cuando todavía no nos habíamos acostumbrado a sus tapones y Nikola Vucevic se quedó en 3. Queda claro que rápidamente vimos que lo de estos 2 iba en serio.
Decepción: Primera posición para Dwight Howard empatado con Andre Iguodala. Lo de Howard es curioso porque ha sido capaz de ganar 6 MVP y 7 ‘Decepciones’. Iguodala seguro que consiguió buena parte de sus premios en una fase de la temporada en que no había manera que metiera un tiro libre. Justo por detrás jugadores de la talla de Blake Griffin y Demarcus Cousins y es que a los buenos se les exige siempre más que al resto. OJ Mayo también aparece por las primeras posiciones pero es justo comentar que también ha ganado 4 MVP y 3 ‘Esfuerzo en vano’. Su inicio de temporada fue fulgurante pero después se diluyó como un azucarillo. No, ni Lebron James ni Kevin Durant han supuesto nunca una decepción.
Esfuerzo en vano: Se repite el TOP-3 pero esta vez con Kobe Bryant en primera posición que para algo los Lakers han perdido muchos más partidos que Thunder y Miami. Tras los 15 de Kobe aparecen los 13 de Kevin Durant y los 9 de Lebron James. Si sumamos MVP y ‘Esfuerzos’ el pódium se apreta: Lebron 31, Durant 29 y Kobe 29. Estos 3 jugadores han de aparecer sí o sí en el primer quinteto de la temporada. Carmelo Anthony y James Harden con 6 premios completan el TOP-5.
Ni 4-2, ni siquiera 4-1. No hubo serie en ningún momento. Todos los partidos cayeron del lado de los de Popovich por una media de 19 puntos.
Afortunadamente, salvo contadas excepciones, el ser humano no puede ver sufrir a sus iguales. Siempre recibimos con alivio el final de la agonía de cualquiera, sea éste familiar, conocido o un simple extraño del que seguimos sus andanzas de lejos. Por eso, no puedo sino recibir con una mezcla de tristeza y alegría la barrida de los Lakers, el final de su particular calvario. Ya es triste que el objetivo por el que has luchado todo el año se convierta a la postre en una de tus peores pesadillas, en buena parte por culpa de la mala suerte. Kobe Bryant, Steve Nash, Metta World Peace, Steve Blake y Jodie Meeks, semejante lista de bajas no la soporta ninguna de la franquicias de la liga.
El único equipo capaz de sacar el orgullo y evitar la barrida fueron, quién si no, los Celtics. No es que anduvieran sobrados los verdes, de nuevo calamitosos en la segunda mitad tras un magnífico arranque de encuentro, pero al menos pudimos reconocer a ese equipo que no se rinde y que impone su voluntad por encima de las circunstancias. Tal vez la era de Pierce & Garnett ha llegado a su fin, pero la despedida no iba a ser con un 4-0 en primera ronda, y efectivamente no lo fue. En parte hay que agradecérselo a Carmelo Anthony, que anoche recuperó su peor versión y se dedicó a lanzar ladrillo tras ladrillo, y con cada uno de ellos se iban las posibilidades de los Knicks. Sin JR Smith, sancionado por su codazo a Terry, esta vez fue Felton el encargado de castigar la mala segunda mitad de los Celtics, que llegaron a mandar por 20 puntos (39-59) antes de que el base de los Knicks acabase el tercer cuarto con una exhibición que dejó el marcador en un pañuelo. A punto estuvieron Pierce, Garnett y Green de empañar su notable actuación en el tramo final, cuando los Celtics se vieron atenazados ante la posible eliminación y cada posesión ofensiva resultaba un suplicio. Los fallos de Melo dejaron el partido en manos de Pierce, cuyo fallo en el posible game winner mandó el encuentro a la prórroga. Allí apareció entonces, al fin, tras meses desaparecido, Jason Terry. Jet anotó los 9 últimos puntos de su equipo en el tiempo extra y selló el triunfo local (
Las temporadas de Lakers y Celtics penden de un hilo. Ambos encajaron anoche una nueva derrota en sus respectivas series y no sólo están ambos 0-3 y a una derrota de las vacaciones, sino que se sienten más inferiores que nunca a sus rivales. Huérfanos de sus líderes, Rondo por un lado y Kobe por el otro, Boston y LA apenas han supuesto una amenaza para Knicks y Spurs a lo largo de todos los partidos disputados hasta el momento, y menos aún anoche. Los angelinos, los de de la plantilla de los 100 millones de dólares, saltaron al Staples con un backcourt compuesto por Darius Morris y Goudelock, sus elecciones de segunda ronda del draft 2011. A la baja de Bryant se le han sumado las de los otros tres guards de la plantilla que contaban con minutos, Nash, Blake y Meeks, y así, en un must win absoluto para los Lakers, éstos encajaron la peor derrota como locales de su historia. Tim Duncan y Tony Parker camparon a sus anchas desde el salto inicial, los Lakers estuvieron inoperantes en ataque y perdidos en defensa, y la distancia en el marcador no hizo más que estirarse hasta el humillante
La misma emoción -es decir, ninguna- hubo en Boston, donde esperábamos unos Celtics más combativos y lo que encontramos fue la misma incapacidad para superar la defensa de los Knicks que en los dos partidos anteriores. Los verdes, que volvieron a quedarse por debajo de los 80 puntos y promedian 75 puntos en esta serie tras el
En el AT&T de San Antonio, Lakers y Spurs disputaron un partido feo. No nos engañemos: hubo buenos momentos, como no podía ser de otra manera dados los jugadores que había sobre el parquet; pero el partido fue feo. Y así, en medio del espesor generalizado, Manu Ginóbili apareció fresco como una brisa de verano pero con el impacto de un huracán para amarrar la victoria al muelle local. Anotó 18 puntos en 18 minutos y con dos triples en el último minuto del tercer cuarto hundió la moral de los angelinos, que anoche pareció un tanto frágil. Hasta la irrupción del argentino, los Lakers se habían sostenido a duras penas y, gracias a una defensa más sólida que la que acostumbran a practicar, estaban sobreviviendo pese a la incapacidad de anotar tiros exteriores. Se hablará del excelente planteamiento defensivo de Popovich, pero Nash (al que se le notó que no está recuperado de sus problemas físicos) y compañía fallaron numerosos tiros cómodos, y otro tanto se puede decir de Pau, demasiado tibio en el poste, donde en muchas ocasiones le defendía Bonner. Sólo Howard anotó para los Lakers por encima del 50% en tiros de campo y, aunque peor aún le fue a los Spurs en ese apartado (37%), las 18 pérdidas de balón de los Lakers, en claro contraste con la magnífica circulación de los texanos, marcaron la diferencia entre unos y otros. Conforme avanzó el partido y 
Esta vez no funcionó el Hack-a-Howard, o no funcionó del todo. Los Magic llevaron de manera descarada una y otra vez al pívot de los Lakers a la línea y este igualó con 39 el récord NBA de tiros libres lanzados. Anotó 25, con un más que digno 16 de 20 en la segunda parte. El acierto de Howard en los tiros libres acalló a los aficionados que acudieron a su antiguo pabellón y amarró la victoria para los suyos (
A los 3 minutos del primer cuarto, y tras un forcejeo con Thabo Sefolosha, Kobe Bryant se lleva la mano al codo derecho y toma el camino de los vestuarios. Si se hubiera tratado de otro tipo de jugador seguro que la mayoría de aficionados amarillos habrían apagado la TV y se hubrían dedicado a otro tipo de quehaceres más urgente. Pero hablamos de Kobe, y cuando hablamos de Kobe sabemos que a poco que pueda, se va a dejar la piel y el físico sobre la cancha. Unos minutos después, como se preveía, Bryant saltaba de nuevo a la pista con su equipo ya claramente por debajo en el marcador. A pesar de la diferencia y del daño que les estaban haciendo Durant y sobretodo Westbrook, hay que reconocer que los Lakers no bajaron los brazos en ningún momento y se llegaron a poner a 5 puntos a mediados del último cuarto tras un triple de Steve Nash. Ahí se acabó la broma. Los amarillo ya anotaron durante lo que quedaba de partido mientras los Thunder les pasaban literalmente por encima, con triple de Serge Ibaka incluido (
La temporada regular se va acercando a su fase decisiva. Apenas falta un mes y medio para el final de la liga regular y hay todavía muchas incógnitas que nos quedan por resolver. Ayer entraban en liza tres equipos que se están jugando la clasificación para Play Off y los tres desaprovecharon oportunidades de oro para acercarse o distanciarse, según corresponda, de sus más inmediatos rivales.