La madre de todos los partidos
13 de September de 2012 por HisRoyalAirness
¡Saludos y bienvenidos al curso baloncestístico 2012-2013!
Este ha sido uno de los veranos en los que hemos podido paliar un poco el síndrome de abstinencia que nos produjo el término de la temporada NBA. Gracias a la celebración de los JJOO de Londres y del 20º aniversario de los de Barcelona, la información y los análisis baloncestísticos no han cesado. Sin duda el tema estrella del verano han sido las declaraciones de Kobe Bryant en las que afirmaba que la actual selección USA podía ganar un partido al mítico Dream Team del 92. Esto ha generado un debate sobre el que han corrido ríos de tinta, multitud de análisis y cruces de declaraciones a tutiplén en medios nacionales y extranjeros. Posiblemente más de uno ha tenido que apretar los puños leyendo o escuchando a algún periodista sin la más mínima idea del tema pretendiendo sentar cátedra sobre la materia.
Como no podía acudir a mi lugar de desahogo habitual (o sea, vosotros) se me ocurrió hacer mi propio análisis intentando eliminar de mi cabeza todo rastro de mitomanía , prejuicios y generalizaciones. La idea era, desde la mayor objetividad posible pero sin abusar de las estadísticas, analizar los duelos individuales, el posicionamiento táctico y la inteligencia, eso que los yankees llaman “basketball IQ”, de ambos equipos.
La idea es analizar por posiciones las 2 plantillas, valorar (y esto es lo más polémico) los duelos individuales y emitir un veredicto sobre qué equipo es superior.
Uno de los errores más extendidos en los análisis veraniegos fue el de comparar a cada jugador en su mejor momento. Aquí no se hará. Cómo eran en el 92 y cómo son en el 2012. Punto.
Así que vamos a intentar disputar un partido imaginario que, por muy cómico que resulte, a todos nos gustaría presenciar y hasta más de uno le gustaría apostar en los sports betting.
Hace casi un par de meses que iniciamos nuestra serie de artículos históricos. Este asunto surgió a partir de una publicación de
encontrar buenos hombres grandes en los últimos años, ha sido desplazado paulatinamente hacia la línea exterior. La vistosidad del ’2′ es evidente y es lo que provoca su popularidad moderna. La realidad es que, quitando notables excepciones, a nivel de títulos producidos es la más sobrevalorada de todas.