Resumen Miami Heat 4 – Chicago Bulls 1
16 de May de 2013 por TheDeerHunterAntes de entrar en harina, se confirma que la 2012-13 queda en blanco para Derrick Rose y que la campaña publicitaria “All in for D-Rose” de Adidas es la de mayor mal fario desde el spot anti-droga de Maradona. La lluvia de críticas que recibe ahora el jugador tiene parte de merecida. No porque estemos de acuerdo en que haya sido un egoísta, pecando de conservador al no jugarse su futuro en ese absurdo “all-in” por la franquicia y sus compañeros (algo que posiblemente tampoco habría conducido a nada). Sino por haber generado, consciente o inconscientemente, unas falsas expectativas y haber caído en una sobreexposición innecesaria. Parece desacertado el concepto de la -por otro lado preciosa- promo, pero lo de las rondas de calentamiento es un error muy gordo. Especulación e incertidumbre es todo lo que ha logrado, además de un importante desgaste para su propia imagen.
Independientemente de este detalle que forma parte de lo extradeportivo, la mala suerte en forma de lesiones ha condicionado de forma significativa la eliminatoria. Además de Rose, ha faltado otro All-Star del equipo como Luol Deng, así como el que venía siendo también titular Kirk Hinrich. Partiendo de la base de que sin estas dos últimas ausencias los vigentes campeones habrían seguido siendo favoritos de manera aplastante, lo hemos dicho todo. Si hasta hemos vuelto a ver jugar algún minuto a Radmanovic…
Además del aspecto físico, adelantábamos en la previa otras dos claves: el dominio de los tableros y el control de los “tempos”. Los Bulls han superado en rebotes al peor equipo de la liga en esta arte de una forma prácticamente inapreciable y, por otro lado, los Heat son uno de los mejores equipos de la liga en el cambio de marchas. Correr contra ellos es un suicidio para cualquiera y en estático estos Bulls tienen muchas limitaciones. El superior talento ofensivo de los de Florida ha marcado la diferencia en un empate técnico entre extraordinarios sistemas defensivos.
Con todo, chapeau por la franquicia del toro. Han dado lo máximo y han peleado hasta cuando estaba todo perdido. Protagonizaron merecidamente una de las mayores sorpresas de esta postemporada ganando el primero en Miami, pero la diferencia de nivel es evidente. Ahora, a esperar al año que viene a ver si pueden hacer cierto eso del “All in for D-Rose” y hacer saltar la banca frente a su bestia negra. Leer más »
Con su victoria de ayer, los Memphis Grizzlies alcanzan las finales de conferencia por primera vez en su historia. Éxito de gestión del GM, Chris Wallace, que ha construido un equipo equilibrado, rocoso y que sabe jugar a este deporte. Zach Randolph, prácticamente denostado por la liga antes de su llegada a Memphis, fue un martillo pilón en ataque y se impuso una y otra vez a los interiores de los Thunder; Marc Gasol, cuyos derechos llegaron de relleno en el trade de su hermano, no estuvo fino en ataque pero cerró su zona a la perfección e impidió tiros fáciles; Tayshaun Prince, que llegaba como ex-jugador de baloncesto en el trade que acabó con Gay en Toronto, maniató a Kevin Durant y le forzó a realizar uno de sus peores partidos de playoffs que se le recuerdan al acabar con 5 de 21 en tiros de campo; Mike Conley, el simple amigo que pasaba balones a Greg Oden en la universidad, tampoco tuvo uno de sus mejores días pero repartió juego y defendió con solvencia. Y qué decir de los Tony Allen, Jerryd Bayless, Quincy Pondexter o Keyon Dooling… Juntos forman un auténtico equipo que se encuentra ante una oportunidad única de alcanzar la final de la NBA y, por qué no, de soñar con el anillo.
Abrió la madrugada la victoria de los Heat en el United Center (


Una serie que se acaba, otra que se va al séptimo. La madrugada nos ha dejado el pase de los Warriors a segunda ronda de Playoffs y la victoria de los Nets en Chicago para poner el 3-3 en la eliminatoria. Abrimos la crónica, lógicamente, en Oakland, donde el extraordinario partido de Bogut y
Todavía no tienen rival los Heat después de que Brooklyn Nets venciesen en Chicago y forzasen el séptimo partido. Además de la baja de Rose, los Bulls se presentaron anoche sin Hinrich ni Deng, y con Nate Robinson y Taj Gibson tocados. Pero ya se sabe que bajo el mando de Thibodeau no se hacen concesiones y, si no está Deng, sale Belinelli y juega sus mejores 46 minutos de la temporada. La hiperactividad de Noah (9 rebotes ofensivos, 14 en total, además de 5 tapones y 5 asistencias) fue la imagen de estos Bulls, que aferrados a su propuesta con uñas y dientes, llegaron con posibilidades al tramo final. Pero en ese momento los Nets, comandados por un nuevo doble-doble de Deron Williams, contaron con Blatche, autor de los últimos cinco puntos de su equipo, todos y cada uno de ellos imprescindibles para sellar el resultado final (
Desde el comienzo del partido en el Barclays Center ambos equipos salieron a por todas, las primeras ventajas las obtuvo Brooklyn Nets con la ayuda de la pareja López-Williams. Por su parte, Chicago era sostenido por los chispazos de genialidad de Nate Robinson. En el último cuarto, tras ir todo el partido a remolque pero con pequeñas diferencias, Chicago Bulls se vino abajo. Brooklyn Nets llegó más fresco (o más necesitado) al último cuarto y eso marcó las diferencias. A Chicago se le vio agotado y fallando muchos pases y tiros sencillos a priori. Hasta tres jugadores superaron los 40 minutos de juego Nate Robinson, Deng y Boozer, básicamente la columna vertebral de este equipo ante los problemas físicos de Noah y la ausencia de Hinrich. Esto terminó por depararnos una diferencia engañosa respecto a lo que fue el partido (