Resumen Indiana Pacers 4 – Atlanta Hawks 2
04 de May de 2013 por MagicJohnson32
Un partido más de lo que apuntábamos en la previa han necesitado los Pacers para deshacerse de los Hawks. No podían encontrar un momento más oportuno los de Indianapolis para romper la racha que acumulaban en sus visitas a Atlanta, donde habían caído en 13 ocasiones consecutivas, que anoche, en el sexto encuentro de una serie que hasta el momento sólo conocía victorias locales. Durante los cinco primeros encuentros la eliminatoria había resultado casi rutinaria: dominio abrumador de los Pacers en los tres partidos jugados en Indiana, en los que se impusieron por 18 puntos anotando más de 108 puntos de media, y victorias claras de los Hawks en Atlanta, donde los Pacers sólo promediaron 80 puntos y carecieron de la eficacia defensiva que los eleva por encima de la media. Todo eso fue, como decimos, hasta el sexto partido, en el que la tendencia de la eliminatoria descarriló y, por una vez, los Pacers pudieron imponer su estilo en Atlanta, acabar con la racha negativa y sellar su pase a segunda ronda, donde repiten tras estar cerca de sorprender a los Heat hace un año.
Pese a que los Hawks ganaron sus dos primeros partidos en el Philips Arena y pusieron el 2-2 en la serie, nunca hubo motivos verdaderamente justificados para verlos como ganadores de la eliminatoria. Indiana se había demostrado durante toda la temporada un equipo con más recursos ofensivos y más poderoso defensivamente, y llegados los Playoffs los hombres de Frank Vogel confirmaron la evidencia. Paul George lideró la primera carga, la que situó a los Pacers 2-0, y pese a que su efectividad en el tiro ha sufrido altibajos, siempre ha encontrado vías para contribuir. Cuando George ha estado menos acertado, ahí han estado David West, Hibbert o George Hill, excelentes los tres en el sexto y definitivo partido.

Los Hawks han sido, un año más, un equipo previsible y, a la postre, decepcionante. En raras ocasiones alcanzan su potencial y jamás dan ese plus que se requiere en Playoffs. Josh Smith, del que probablemente hayamos visto sus últimos minutos como jugador de Atlanta, apenas dejó una actuación de gran nivel, la del 4º partido, y cerró la serie sumando 10 de 36 en tiros de campo en las dos últimas derrotas. Mejor estuvo Horford, que no repitió los estratosféricos números que firmó en febrero pero que, a diferencia de sus compañeros, mantuvo una regularidad encomiable. Comentábamos en la previa que las posibilidades de Atlanta pasaban por desafiar la teórica superioridad interior de West y Hibbert y dar pista a las transiciones de Teague, Harris y Josh Smith como único camino para superar la defensa de los Pacers. No hay más que echar un vistazo a las cifras reboteadoras para entender la trascendencia que ha tenido este factor en la serie: en las cuatro victorias de Indiana, los Pacers atraparon 63 rebotes más; en las dos derrotas, la cifra se redujo a 3.
En definitiva, el adiós de Josh Smith a Atlanta (si se confirma) habrá sido coherente con su trayectoria en la franquicia. A los Hawks, tras deshacerse en verano de Joe Johnson, se le abren de par en par las puertas de la reconstrucción: la finalización de los contratos de Smith, Harris, Pachulia, Korver y Petro libera cerca de 40 millones y deja a la franquicia como uno de los principales actores del próximo mercado estival.
Los Pacers se enfrentarán en segunda ronda con el que durante meses fue su rival por la segunda plaza del Este, los Knicks. Será entonces cuando sabremos el techo de este equipo. Leer más »
Tal vez el resultado con mayor carga emocional fue el que se produjo en Boston, donde posiblemente asistimos al final de la era Pierce & Garnett. Los Knicks dominaron el partido con claridad a partir del acierto de Prigioni en los primeros minutos, cuando el argentino anotó tres triples y puso a los suyos 16 arriba (21-5). Los Celtics sufrieron de nuevo los atascos ofensivos que han marcado su postemporada, especialmente por parte de Paul Pierce, quien tras anotar su primer tiro falló 9 consecutivos. De esta manera, y después de un parcial de 20-4 comandado por Shumpert y JR que se inició al final del tercer cuarto, los Knicks se plantaron con una renta de 26 puntos (75-49) a 9:30 para el final del partido. Todo estaba listo, esta vez sí, para el funeral de los Celtics. Pero los verdes no capitularon sin antes mostrar un último arranque de orgullo, con Jeff Green y Avery Bradley desatados para recortar la diferencia hasta los 4 puntos (77-73). Los Knicks se recompusieron a tiempo, Melo y JR anotaron un par de tiros, y los neoyorquinos pudieron al fin celebrar (
Desde el comienzo del partido en el Barclays Center ambos equipos salieron a por todas, las primeras ventajas las obtuvo Brooklyn Nets con la ayuda de la pareja López-Williams. Por su parte, Chicago era sostenido por los chispazos de genialidad de Nate Robinson. En el último cuarto, tras ir todo el partido a remolque pero con pequeñas diferencias, Chicago Bulls se vino abajo. Brooklyn Nets llegó más fresco (o más necesitado) al último cuarto y eso marcó las diferencias. A Chicago se le vio agotado y fallando muchos pases y tiros sencillos a priori. Hasta tres jugadores superaron los 40 minutos de juego Nate Robinson, Deng y Boozer, básicamente la columna vertebral de este equipo ante los problemas físicos de Noah y la ausencia de Hinrich. Esto terminó por depararnos una diferencia engañosa respecto a lo que fue el partido (
MIAMI HEAT
Llegando al final de la temporada regular de la NBA, la conferencia Este está prácticamente resuelta. Solo una drástica caída de los Bucks y un salto aún mas grande de calidad de los Raptors podrían modificar los ocho clasificados a Playoffs. Por otro lado también está más que decantado que el vencedor de la conferencia serán los campeones vigentes, los Miami Heat, y, visto lo visto, da toda la sensación de que arrollarán a quien se ponga en su camino hasta la final de conferencia.
Atlanta protagonizó uno de los partidos más bochornosos de la historia en la derrota en Chicago ante los Bulls (
Aunque nuestra realidad social y económica parezca indicarnos lo contrario, la vida enseña que en ocasiones hay que retroceder para avanzar, empeorar para mejorar, descender para después ascender. Pocas cosas terminan siendo un recto camino de rosas o una escalera al cielo… aunque por fortuna sucede algunas veces.
La campaña de los Hawks fue buena por muchísimos motivos. Atlanta se encontraba en una especie de limbo, eran demasiado buenos para reconstruir pero no lo suficiente como para pensar mas allá de una segunda ronda. Sus posibilidades de mejora, dada su situación salarial, eran nulas a menos de que se produjeran algunas circunstancias. Debían dar en el clavo con los fichajes (cuestión dificilísima dado que solo disponían de la mid level y excepciones de veteranos) y debían mantener a sus jugadores en condiciones óptimas. Consiguieron lo primero pero no lo segundo.