La temporada 2011-2012 está ya en las últimas, solo a falta de que se decida el campeón, y empieza a ser hora de hacer balance. ¿Cómo la recordaremos dentro de diez años? Uno piensa ahora en la campaña del lockout del 99 y, de primeras, recuerda que fue el Año I después de Jordan y el del primer anillo de Tim Duncan; que dos rookies llamados Vince Carter y Jason Williams acaparaban los highlights; que debatíamos entre Gary Payton y Jason Kidd, entre Iverson y Kobe, entre Garnett y McDyess; jamás olvidaremos la canasta con la que Alan Houston eliminó a los Heat en primera ronda y que aquellos Knicks alcanzaron las Finales con el infame Charlie Ward como base titular; y que en un draft con Paul Pierce, Antawn Jamison y Dirk Nowitzki, los Clippers seleccionaron con el número 1, por supuesto, a Michael Olowokandi. A eso se refería Phil Jackson con lo del asterisco, probablemente.
Así pues ¿qué nos deja para el recuerdo esta 2011-2012? Veamos en primer lugar diez hechos que probablemente permanecerán en nuestra memoria durante mucho tiempo y, por último, nuestro ganador, la historia que por siempre marcará la temporada 2012 en la NBA.

- "Y vosotros pensabais que elegir a Kwame era lo peor que podía hacer. Ay, criaturillas..."
0- Tjnba.com empieza a poner publicidad escondida en los artículos. La verdad es que tampoco la escondemos mucho. Por ejemplo, ahora vamos a colar una publicidad de sports betting como quien no quiere la cosa.
1- El peor equipo de la historia. Los lectores más memoriosos tal vez recuerden un quinteto compuesto por Chris Quinn, Ricky Davis, Daequan Cook, Mark Blount y Stephane Lasme, con Earl Barron y Kasib Powell como principales jugadores de rotación. Aquellos Heat de finales de la 2007-2008 figuraban en el listado personal de quien firma estas líneas como el peor equipo de la historia. Hasta que llegaron los Bobcats 2012, que han sido al baloncesto lo que la Comic Sans a la tipografía. Ni siquiera citaré el dato del porcentaje de victorias de estos Bobcats, el más bajo jamás registrado, porque no se trata de estadísticas. Hace apenas dos años, Charlotte disponía de una plantilla con Gerald Wallace, Tyson Chandler, Stephen Jackson, Raymond Felton, Boris Diaw y Larry Hughes, más que suficiente para conseguir una plaza en los Playoffs de 2010. Y en esas, Robert Johnson vendió la franquicia a Michael Jordan, y los Bobcats se precipitaron, en caída libre, al pozo más profundo. El equipo ha producido auténtica vergüenza ajena durante toda la temporada, un sentimiento que no ha hecho más que crecer a lo largo del curso y que ni de lejos se compensaba con la certeza de asegurarse un Top 4 del draft. El azar, el karma o la mano de Stern han dejado a los Bobcats sin Anthony Davis. Fuese lo que fuese, se lo tienen merecido. Debería estar penalizado ser tan rematadamente malos. Lo que nos lleva a…
2- Operación Tanking. “Tank” significa en inglés, y según el contexto, fracasar. En el ámbito del deporte se le ha añadido al término una connotación que implica una cierta voluntariedad. Es decir: renunciar a competir. No es algo nuevo en la NBA, donde el sistema del draft premia a los peores equipos y castiga a aquellos que, sin estar entre los favoritos, juegan para ganar (el gran ejemplo de esto serían actualmente los Rockets, que por tercer año consecutivo se quedan a las puertas de los Playoffs). Esta temporada, sin embargo, ha habido muchos casos flagrantes, algo a lo que han contribuido factores como la aparente ‘profundidad’ del próximo draft, el supuesto impacto que tendrá Anthony Davis en el equipo que lo elija, la brevedad de una temporada que no ha sido propicia para cerrar traspasos, o el impacto que las lesiones han tenido sobre la competición como consecuencia de un calendario del que hablaremos con detenimiento un poco más abajo. Comprensible como resulta, no podemos evitar la sensación de que se está desvirtuando la competición. Tan descarado ha sido en algunos casos, que en los medios especializados norteamericanos se ha debatido profundamente sobre el asunto, que probablemente se solucionaría regresando al sistema antiguo, según el cual todos los equipos que no alcanzaban los Playoffs entraban en el sorteo con las mismas probabilidades. Merecen nuestro elogio equipos como Wizards y Hornets, dos de los que más motivos tenían para dejarse ir y que, sin embargo, han dado lo mejor de sí (que, reconozcámoslo, no es mucho) en cada partido hasta el último día. Leer más »