Washington Wizards: La incógnita Arenas
22 de October de 2009 por txusma
Gilbert Arenas hace dos temporadas que casi no pisa una cancha de baloncesto. Desde noviembre de 2007 seguramente no ha tocado un balón sin sentir dolor en su rodilla derecha y es que, tras 2 o 3 reapariciones infructuosas, no ha sido hasta este verano cuando parece ser que el Agente Zero se encuentra, de nuevo, cerca del 100%.
En la primera temporada que se perdió Arenas, los Wizards consiguieron sobreponerse y liderados por Antawn Jamison y Caron Butler lograron clasificarse para Playoffs donde cayeron, totalmente asolados por las lesiones, ante los Cavs de Lebron James. Es curioso, porque esa temporada consiguieron un mejor balance que en la temporada anterior, la 2006/2007, la mejor, cualitativa y cuantitativamente de Gilbert Arenas. La temporada pasada, de nuevo sin el 3 veces All-Stars, los Wizards sólo fueron capaces de ganar 19 partidos. Casualidad o no, Brendan Haywood también se perdió casi toda la temporada. ¿Podemos sacar alguna conclusión de estos 4 datos? Posiblemente no, pero lo cierto es que con Arenas o sin él, los Wizards parecen ser, sin perder ninguna pieza más, equipo del 50% de victorias-derrotas. Cualquier aficionado que piense que con el retorno del base se mejorarán las 43 victorias de hace 2 años creo que se dará con un canto en los dientes. Leer más »
Los equipos siguien haciendo sus movimientos de cara al próximo draft y a la siguiente campaña. De esta forma, en las últimas fechas se han producido los siguientes movientos:
Se acabó. Todo a una carta a la que muchos habríamos apostado. El flamante nuevo contrato con el que pensaban saltar la banca lo firma la fatalidad: Arenas se rompe de gravedad por tercera vez consecutiva con 111 kilos de dólares involucrados en la broma. Si alguien en Washington sigue viendo la botella medio llena es que contenía whisky del cabezón y se ha bebido la mitad que falta.
Malas noticias para el poseedor del blog más cañero de la NBA (con permiso de
Continuamos el balance cambiando de conferencia y oceano. Hombre rico, oeste, hombre pobre, este.
Sin duda el movimiento más interesante és el que ha llevado a Marcus Camby de los Nuggets a los Clippers a cambio de… nada. Efectivamente, Denver tan solo ha conseguido la posibilidad de intercambiar su segunda ronda con la de los Clippers en 2010. De esta manera la franquicia de Colorado se deshace de un plumazo de los 8 millones de salario de Camby y los Clippers se rehacen del impacto que les supuso la pérdida de Elton Brand. Queda por ver como se compenetrará el que fue jugador defensivo de la liga en la temporada 2006-2007 con Chris Kaman.
Esta eliminatoria (4-2 para los Cavs) nos ha dejado un extraño sabor agridulce por la forma en la que se ha desarrollado. Si bien se esperaba una eliminatoria igualada y difícil para Cleveland, por un lado no ha sido todo lo igualada que se esperaba y por otro ninguno de los dos equipos ha cumplido con las expectativas que se habían creado.
Quién iba a pensar lo mal que lo está pasando Boston en esta eliminatoria. Los primeros partidos ganando fácil y dando descanso al Big Three. De pensar que iba a ser un paseo en barca, de repente se encuentran en medio de la madre de todas las batallas, dejandose la piel en la cancha y con sus estrellas jugando todos los minutos del mundo contra un equipo de chavales que les están dando por todos los lados… Ahora llega el séptimo partido y es cuando uno es consciente de lo que pesa el Trébol, de lo que pesa la historia, el favoritismo… todo.
Ninguna gracia le ha hecho a Garnett y compañía que 4 “mocosos” vestidos de rojo vinieran a poner en duda quien es el equipo más fuerte y más duro del Este. El Big Three ha saltado a la cancha con ganas de comerse a quien se pusiera por delante y lo han conseguido de manera sobrada. 15 puntos de ventaja al descanso y 25 al final, dejándose llevar incluso y reservándose para el que ha de ser el partido definitivo. Estamos seguros que el ex de Minnessota, ayudado por Paul Pierce por aquello de la antigüedad, habrá aleccionado perfectamente a sus compañeros en el vestuario y luego en el campo habrá sido el que más se ha exprimido y el que más ha luchado. Un claro ejemplo para los jóvenes que no pueden sino dejarse la piel en el campo viendo que su líder, de 32 años ya, no da ni una pelota por pérdida.
Delonte West a 5 segundos del final a pase de Lebron que desequilibró definitivamente la balanza. El posterior intento de Gilbert Arenas no fructificó y ahora las cosas se les ponen muy difíciles a Washington para lograr la sorpresa.
