Todo aquel que viera ayer el fantástico Boston Celtics – Los Ángeles Lakers quedaría maravillado por el espectáculo. Faltó en ocasiones el buen baloncesto, de defensa y ataque brillantes, de tapones y lanzamientos en suspensión, de batallas tácticas en la zona. A cambio se vivió una gran intensidad en cada segundo de partido, estuviera quien estuviera en el parquet. Se vivió un partido con sensación de trascendencia, de partido definitorio para toda una temporada. Todo aquel español que viera ayer el fantástico Boston Celtics – Los Ángeles Lakers, además, quedó con cierta alegría interna y patria porque, por una vez -seguramente por primera vez-, un español fue decisivo en la NBA.
Y es que ayer Pau Gasol dio un paso más allá. Ayer jugó el Gasol de las grandes ocasiones, el Gasol de la selección, el de la pujanza en Memphis y el de la ilusión primigenia por jugar en una de las mayores y mejores franquicias de la NBA. El catalán estaba desbordado por la tensión y la euforia, y con estos dos sentimientos como compañía tomó la responsabilidad en su equipo. De alguna manera, también, adquirió un rol de jugador franquicia secundario que hasta ahora se había negado… Leer más »
Ya está. Ya ha empezado. La razón de nuestros desvelos, la causante de nuestras ojeras, la temporada NBA, ya es una realidad. El menú para la primera noche de la campaña 2008-2009 presentaba un primer plato de altura, un segundo de lo más interesante, y un postre de verdadero lujo. Veamos en primer lugar un resumen en imágenes de lo más destacado:
Los Celtics celebraron a lo grande su Anillo de Campeones superando a los Cavaliers en un partido intenso en el que destacaron Pierce y Rondo. Aquí tenéis el vídeo de la ceremonia de entrega de los Anillos de Campeones:
Por cierto… ¿Quién se encargaba de avisar a James Posey? Leer más »
Tras analizar a los 28 equipos que no fueron protagonistas de las pasadas Finales, encaramos los dos días previos al arranque de la temporada con Lakers (hoy) y Celtics (mañana).
L.A. Lakers: La llamada del deber
Para empezar, tiremos de lógica facilona: Si a la plantilla con la que los Lakers se pasearon en los Playoffs del Oeste (firmaron un balance de 12-3) y con la que cayeron 4-2 ante los Celtics en las Finales le sumamos unos sanos Bynum y Ariza, y quién sabe si Mihm, el resultado es un equipo campeón. Así han debido pensar los responsables de la franquicia angelina, que se han mostrado extremadamente conservadores en el mercado de verano, y así opinan la mayoría de analistas y los GM’s de la liga.
Pero demos por cerrado, inmediatamente, el capítulo de hipótesis y especulaciones. Propongámonos olvidar lo ocurrido la pasada temporada, que de poco o nada servirá en ésta. Empecemos de cero. Y analicemos la plantilla de los Lakers, pieza por pieza. Leer más »
Contra todo pronóstico, Kobe Bryant no se operará de la lesión que arrastra en el dedo meñique de la mano derecha desde el pasado 5 de febrero, precisamente en el debut de Pau Gasol como laker, contra los Nets. Dado el momento tan crítico en el que se produjo la lesión, Bryant prefirió no operarse y posponer el asunto hasta después de los Juegos Olímpicos. El escolta de los Lakers jugó los últimos 4 meses y medio de la temporada NBA, más toda la competición olímpica, con el vendaje que Gary Vitti le aplicó, y su rendimiento no pareció resentirse: Los Lakers, sin Bynum pero con Gasol, fueron líderes del Oeste al término de la regular season, superaron sin excesivos problemas a Nuggets, Jazz y Spurs, y únicamente cayeron ante la mayor experiencia y dureza mental de los Celtics. En lo individual, Kobe fue capaz de mantener e incluso de elevar su nivel de juego -sus estadísticas antes y después de la lesión son prácticamente idénticas- y de alzarse con su primer galardón como Jugador Más Valioso de la temporada. En Pequín, además, pudimos ver de nuevo a un Bryant decisivo, liderando al equipo USA en defensa y desequilibrando en ataque cuando más se le necesitó.
Por todo ello, y por la perspectiva de perderse el grueso del training camp y tal vez el inicio de la temporada, Bryant anunció ayer a través de su página oficial en Internet que ha tomado la decisión de no pasar por el quirófano: “Siempre he sentido que puedo mantener la concentración y jugar a un nivel alto incluso con diferentes lesiones, eso es realmente parte del juego. Cuando los médicos me dijeron que la recuperación podría ser de 12 semanas, decidí que no era el momento de operarse. La cuestión es que no quiero perder el tiempo para los Lakers, dado todo lo que estamos intentando lograr como equipo. Estoy realmente ansioso por estar ahí con los chicos cuando el campus abra en unas pocas semanas. Es un proceso que realmente nos une y si puedo evitar estar de baja, lo haré.”Leer más »
Seguimos con nuestro particular balance repasando la división del Pacífico. Muchos seguidores acumulaban los Suns y los Lakers, y muchos más trás un febrero con ring trades como no se recordaban… Movimientos arriesgados que dejaron a unos mejor parados que a otros.
Sólo un equipo de la liga pierde la gran final… y en muy pocas franquicias esa derrota tiene un sabor tan amargo como en la angelina. Es la maldición, o bendición, de equipos acostumbrados a estar arriba donde ganar es una exigencia.
Y es que si las declaraciones de Kobe pidiendo el traspaso no auguraban nada bueno, la temporada de los Lakers no hacen sino llenarle de razón. Los Lakers jugaron, sin refuerzos, una buena primera mitad de temporada en la que peleaban por los puestos de honor en la conferencia Oeste. Pero fue a partir del traspaso de Pau a Los Angeles cuando de verdad las miradas se centraron en ellos como el enemigo a batir.
Lideraron la conferencia en la regular, se encuadraron por el lado “fácil” del Oeste y pasaron por la piedra a Denver, Jazz y Spurs… Es cierto que perdieron la final y , tanto como el fondo, dolió la forma. Pero eso no debe empañar el fondo. El fondo es que fueron los ganadores de una conferencia durísima, que perdieron una final que pudieron haber ganado y todo eso jugando media temporada y los Play Offs sin un Bynum cuya progresión ha despertado muchas esperanzas.
¿Y Kobe? A su nivel. Sólo que esta vez el equipo y los resultados acompañaron, y no quedaron excusas para no reconocerselo.
Sobresaliente para los Lakers y suspenso para nuestro pronóstico. Hubo tormenta pero fue para sus rivales. Eso sí, dudo que muchos se alegren más que quien falló el pronóstico.
Tras unos días de resaca es difícil encontrar algo que no se haya dicho ya acerca de las finales. Quizá, eso sí, podamos aproximarnos a una visión algo más calmada y reflexionada.
Lo que más llama la atención, tras los últimos acontecimientos, es la naturaleza voraz de todo lo que rodea este tipo de eventos. La gloria o el infierno. En este caso, más que nunca, no existe termino medio: Los campeones son enaltecidos como héroes, casi como mitos vivientes o leyendas, no importa todo lo que se ha dicho anteriormente de ellos porque, por suerte para todos, quedará enterrado para siempre. No importan las circunstancias, ni los detalles.
Frente a cada héroe siempre habrá un villano y no hay concepto más negativo en la cultura norteamericana que el de perdedor. En todo un finalista de la NBA, Phil Jackson está viejo y chochea, Kobe Bryant es un chupón que no es capaz de ganar sólo, Pau Gasol un blando vendedor de humo, Odom un descerebrado y hay que librarse de él, los demás hay que tirarlos a los leones… Da la sensación de que es mejor caer, por ejemplo, en una segunda ronda como Utah o Cleveland, que llegar a una final y perderla. Además que, en ocasiones, olvidamos que son dos los que intervienen en el enfrentamiento. Kobe ha jugado mal, sí, pero ¿nada tiene que ver Ray Allen y la defensa de los Celtics en todo esto? Tendemos a trasmitir una visión muy simplificada de todo en cada uno de los análisis. Sin lugar a dudas, el primer trabajo que van a tener los Lakers será salir vivos como grupo de esta vorágine de críticas. ¡Hace unos días qué bien se llevaban! Ahora Kobe no confía en sus compañeros, la culpa de todo es de Pau porque Garnett le pasó por encima, a Odom lo cambiamos por el primero que nos ofrezcan… Sinceramente. No se entiende. Leer más »
Gran victoria final. Sin paliativos. Tan irresistibles y superiores como se han mostrado en todos los momentos críticos de esta temporada. Son, sin duda, merecidos campeones. Leer más »
Si podemos destacar un factor que esté siendo decisivo en estas finales, sin lugar a dudas, es el psicológico.
Desde el “Pierce Returns!!”, pasando por las protestas arbitrales, el conato de remontada en el segundo y la heroica de los cuatro pequeños en el cuarto, la batalla emocional la ha estado ganando de calle Boston, hasta el punto de llegar Phil Jackson a suspender recientemente un entrenamiento importantísimo por DEPRESIÓN. Suena muy fuerte.
Nunca antes de anoche, y se dice pronto, un equipo había sacado a otro una diferencia de 21 puntos en el primer cuarto de un partido de la final. En esta situación pocos podían imaginarse el desenlace final del apasionante partido de anoche.
Los Lakers, en esta ocasión con Odom a la cabeza, barrieron de la pista a Celtics en un inicio arrollador. Todo salía perfecto. Odom no fallaba ni una, Gasol mostraba intensidad y acierto y hasta Radmanovic anotaba sus tiros. Kobe no estaba muy activo de cara al aro pero sí complementaba bien a su equipo, esta vez desde una función más secundaria. En defensa se movían rápido en las ayudas y llegaban bien a los tiros. Con Garnett con problemas de faltas y el resto de las estrellas verdes desaparecidas todo parecía indicar que se produciría una debacle. Leer más »
Atisbo de reacción en el Staples, en un partido muy por debajo del nivel que se les presupone a estos dos legendarios finalistas. Muchos esperaban para este 3er partido señales claras de alguno de los dos contendientes, sobre todo de los Lakers y de sus estrellas, en plan reivindicación de lo que hasta la fecha habían sido actuaciones mediocres… o también de los Celtics que habían declarado abiertamente su intención de matar la final a su favor por la vía rápida.
Sin embargo, tal y como se puso el balón en el aire, las expectativas fueron disminuyendo de escala. Los Lakers comenzaron tratando decididamente de imponer el ritmo, pero se les notaba nerviosos y precipitados. Los Celtics, en cambio, no notaban la presión de tal forma que sus grandes estrellas parecían un poco descolocados e incluso dormidos, al estilo de lo que les ha sucedido fuera del Garden durante prácticamente toda la postemporada. Al cocktail se sumaron los árbitros, mutando nuevamente el criterio arbitral con su reprobable tónica habitual y poniendo en problemas de faltas simultáneamente a ambos equipos. Mención aparte para Odom y Radmanovic, con 2 y 3 faltas respectivamente, alguna de ellas absurda, apenas iniciado el momento decisivo… Sobran los calificativos. Leer más »