Chicago Bulls: No me llames iluso…
07 de October de 2009 por Viva_Dirk
…porque tenga una ilusión. Así dice la canción y así deben pensar los aficionados de los Bulls, que tras la increíble primera ronda que protagonizó su equipo en los pasados play-offs esperan que se mantenga el nivel o que incluso se suba un poquito.
Por fin disponen los de Illinois de un jugador franquicia desde que se fuera “Su Majestad”. Derrick Rose se ganó este honor a lo largo de toda la temporada, pero sobre todo en los play-offs donde promedió 20 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias en los 7 partidos contra Boston, con el mejor defensor en el puesto de base de la liga enfrente. Rose es la esperanza y el motor de este equipo porque, a parte de sus virtudes baloncestísticas, es de carácter serio y extremadamente competitivo, un jugador capaz de cambiar el rumbo de una franquicia. Por su parte, Kirk Hinrich es posiblemente el mejor base suplente de la liga. No cabe duda de que su contrato de casi 9 millones al año fue firmado para ser un base titular de garantías pero la llegada de Rose le ha condenado al banquillo para completar minutos de base y escolta. No sería nada raro que intentasen traspasarlo a mitad de temporada. Leer más »
Ya avisábamos en nuestro pronóstico que sin Garnett, la serie se igualaba y que las opciones de los Bulls subían enteros. De cualquier modo ni en nuestros más húmedos sueños podíamos imaginarnos una serie como la que hemos podido contemplar. Nada más y nada menos que 7 prórrogas en una serie donde, a pesar de lo que diga el cuadro de los Playoffs, no ha habido vencedores ni vencidos tan sólo baloncesto en estado puro.
De manera inexorable van cayendo los premios de la temporada. ayer se dio a conocer que Derrick Rose, el genial base de los Bulls, autor de una verdadera exhibición en su primer partido de Playoffs, ha sido nombrado Rookie of the Year. El jugador de la universidad de Memphis fue escogido con el número 1 en el pasado draft en una decisión un tanto sorprendente, ya que Michael Beasley tenía, en principio, todas las papeletas. El tiempo ha dado la razón a los directivos de los Bulls.
¡Cómo nos gustan los últimos días antes de que se cierre el mercado en la NBA! Rumorología, emoción a raudales, nervios todas las mañanas para comprobar si tu equipo ha hecho este o aquel movimiento. Uno de los puntes culminantes de la temporada. La última oportunidad para muchas franquicias para enderezar su tortusoso camino o la confirmación de abandono para muchas otras.
Dos viejos conocidos se vieron las caras anoche. Lebron Vs Carmelo, este último algo más serio de lo habitual quizás imaginando que el debate sobre el mejor ala de la liga aún estuviera por decidir o recordando aquel premio RoY que mereció y no recibió. Sin desmerecer el buen partido que hicieron ambos, la noticia no estuvo en ellos… quizás algo en el caso de Lebrón, que NO metió 40ypico puntos. El titular del partido más bien debería hablar de la primera derrota de Billups con la camiseta de los Nuggets precísamente en su mejor partido desde el traspaso, o bien el extraordinario partido que hicieron los escuderos del rey, encabezados por Sweet Mo y Big Ben, realizando todo el equipo uno de los mejores partidos en ataque de los Cavaliers desde que Lebron fue drafteado.
El resto ha sido prácticamente más de lo mismo: Detroit ha celebrado el traspaso ganando fácilmente a Charlotte, como si nada hubiera pasado y con el mismo buen tono colectivo de siempre. Por los Bobcats hoy le tocaba la pájara a Jason Richardson. Si un día no es uno, es otro, pero sus puntales tienen la costumbre de no carburar jamás juntos.
Completita jornada la de la noche de los muertos en USA. Hubo sorpresas, hubo reivindicaciones, confirmaciones… hubo de todo.
Como decía la famosa canción: “No culpes al anochecer, no culpes a la luz de la luna, no culpes al buen tiempo… Culpa al Boogie”. Mucho habría que analizar para encontrar al verdadero o verdaderos culpables de la horrenda temporada que disfrutaron en Chicago el año pasado. Y fue peor todavía si tenemos en cuenta que las expectativas que se tenían de este equipo eran elevadas. Los Hinrich, Gordon, Nocioni, Deng y Wallace parecían un núcleo suficientemente duro y de calidad como para enfrentarse a la mayoría de los equipos del Este, salvando contadas excepciones como Boston o Detroit. Junto a ellos, un grupo de jóvenes prometedores como Tyrus Thomas, Noah, Sefolosha o Gray.
