Houston Rockets: la vista al frente
22 de January de 2012 por MagicJohnson32“Ya no te espero”, cantaba Silvio. Con demasiada frecuencia, la espera no vale la pena, y llega un momento en el que hay que soltar amarras y mirar únicamente al frente. Esta temporada, al fin, los Rockets pueden alzar la vista y contemplar un presente -y, sobre todo, un futuro- sin Yao Ming. Tras años condicionados por la salud y el rendimiento del que era su jugador franquicia, sin duda uno de los mejores pívots de los últimos años, la franquicia texana necesitaba pasar página. Con el anuncio oficial de su retirada, los Rockets ya no esperan a Yao.
Y lo que se han encontrado al levantar la mirada es una plantilla resultona, con varias virtudes, algunos defectos y una gran carencia: una estrella. Se podría decir que todo lo demás lo tienen, empezando por un base extraordinario. Poco a poco, Kyle Lowry va obteniendo el reconocimiento que merece. Después de varias campañas ejerciendo discretamente de suplente en Memphis y Houston, la lesión de Aaron Brooks al inicio de la pasada campaña le abrió la puerta a la titularidad, y Lowry se transformó. De pronto empezó a anotar triples, algo en lo que siempre se había mostrado mediocre (pasó de 37 triples y un 27% de acierto en la 09-10 a 129 y un 38% en la 10-11), y a firmar actuaciones estelares cada vez con mayor frecuencia. Su rendimiento en este arranque de temporada confirma que estamos ante uno de los mejores bases de la liga, buen anotador, notable defensor y asistente brillante.
Lowry es una de las tres piezas principales de estos Rockets. Las otras dos siguen vistiendo esta camiseta por el veto al traspaso de Chris Paul. De lo contrario, ni Kevin Martin ni Luis Scola seguirían en Houston, y en su lugar estaría Pau Gasol. Martin vuelve a ser el escolta titular, y ya sabemos cuál es su aportación al equipo: puntos. El año pasado se fue hasta los 26 por noche, gracias especialmente a su capacidad para anotar en transición y para irse a la línea de tiros libres, especialidad en la que es uno de los mejores de la liga. Por lo demás, Martin es uno de los peores defensores exteriores de la NBA, y muy discreto en los aspectos restantes. Scola, por su parte, tampoco destaca precisamente por su capacidad defensiva y, aunque es un buen reboteador, sufre para frenar tanto a interiores fuertes y grandes como a los que pueden anotar desde el perímetro. Sin embargo, en ataque no se resiente de su falta de centímetros y utiliza sus magníficos movimientos en el poste y un consistente lanzamiento de media distancia para generar anotación con muy buenos porcentajes.
El trío Lowry, Martin, Scola representa lo que son estos Rockets. Pueden aportar cerca de 60 puntos por partido y tumbar a cualquier equipo, pero las carencias defensivas y la ausencia de un jugador verdaderamente desequilibrante van a obligar al equipo a dar lo mejor de sí mismos para no quedarse descolgado muy pronto de la siempre exigente lucha por los Playoffs de la Conferencia Oeste. Leer más »
Vistas las connotaciones cinéfilas de últimos análisis me gustaría empezar con una reflexión: si nos remontamos 3 años en el tiempo nos daremos cuenta de que la irrupción de los Thunder en la NBA es un poco como la de Michael Corleone en La Familia. Nadie contaba con él, tenía a los mayores por delante y su futuro no inspiraba gran cosa. Pero un buen día entra como un elefante en una cacharrería, haciendo ruído y para quedarse. Para quedarse y mandar. Esto han hecho los de Scot Brooks. Pasar de sensación a realidad.
Tal vez David Stern haya hecho más por los Clippers que Elgin Baylor, Mike Dunleavy, Carl Scheer o cualquier otro General Manager que haya estado al frente de la franquicia. En el anterior lockout, allá por el año 98, Baylor elegía a Michael Olowokandi con la primera elección del draft. Esta temporada, Stern vetaba el traspaso de Chris Paul a los Lakers, propiciando su posterior llegada al hermano pobre de Los Angeles. Por una vez reían en la ciudad unos aficionados que no estaban acostumbrados a ello.
Es una sensación extraña. Han sucedido tantas cosas en la liga que apenas podemos asimilar todos los cambios.
Jules Winnfield empuñaba su arma de fuego, una Star Model B de color plateado, mientras recitaba un pasaje bíblico que servía como preludio para las muertes por encargo en ‘Pulp Fiction’. Su alegato rezaba así:
Lamentablemente para los aficionados de los Pistons no hay nada en juego este año más allá que algunos de sus jóvenes jugadores vayan acumulando partidos y experiencia. No hay ninguna posibilidad de que el equipo visite la post-temporada, salvo cataclismo mayúsculo de muchos equipos de la Conferencia Este. Pero llamadme iluso si queréis, yo sigo pensando que el equipo tiene mimbres suficientes si se consigue pescar algo interesante en el draft del año que viene.
Los seguidores de Gomaespuma entenderán el título a la primera,
Sí, es uno de los títulos de la prestigiosa serie “
La temporada pasada sirvió en Philadelphia para ilusionar a los descreídos. Una temporada que comenzó realmente mal pero que sin embargo acabó con el equipo metido holgadamente en playoffs y mirando hacia un futuro cuando menos esperanzador. Muy pocos equipos en la liga disponen de un fondo de armario tan profundo como el de los Sixers, un banquillo que apenas desentona respecto al quinteto titular. Ese es su punto fuerte pero también su debilidad, ya que tampoco tiene ningún jugador diferencial al que encomendarse cuando el equipo está atascado.