La Crónica: Marcar la diferencia
08 de May de 2012 por TheDeerHunterLo evidente va a ser hablar sobre lo bueno que es Chris Paul. En una eliminatoria extremadamente igualada en lo colectivo como es ésta, con tantos instantes críticos que van a tener lugar en ella, supone una ventaja muy grande darle el balón a un jugador de su categoría. Paul resolvió la prórroga (97-101), y con ella quizá la eliminatoria, con un auténtico monólogo. Antes había sido fundamental para resistir los arreones de los Grizzlies.
Lo evidente fue cómo resolvió en ataque, pero es que Paul, con su menudo físico, también es un bastión defensivo. De los casi 24 puntos (a 36 minutos) que promedia Conley, sólo la cuarta parte los obtiene ante el #3 Clipper. Es ahora cuando se justifican todos los esfuerzos de la franquicia por atraerle.
Por los Grizzlies están echando de menos al mejor Marc, que apenas apareció en ataque, como también a un Zach que no ha llegado bien a este momento. Entre el rebote ofensivo y la anotación de Gay y Conley procuraron equilibrar fuerzas, y faltó poco para lograrlo. El problema es que ambos están un escalón por debajo de los primeras espadas rivales y que al ataque de los Grizzlies le falta claridad en demasiadas ocasiones.

Tiempo habrá para analizar qué es lo que ha ocurrido en los Dallas Mavericks para pasar, en pocos meses, de ganar brillantemente el campeonato destrozando a los Thunder por el camino a sufrir para entrar en postemporada y contemplar la barrida a manos de aquellos mismos rivales. Los segundos campeones de la historia que pueden ser eliminados en primera ronda.
Todo parecía despejado para los Hawks con el 65 a 54 a favor a menos de tres minutos del final del tercer cuarto. En ausencia de Rondo y Allen, el ataque de los Celtics se había ido atascando y en ese momento parecían estar a punto de caramelo para cerrar el 2-0. Si algo nos enseñan los Playoffs es que no se puede dar nada por hecho y todo está por escribir hasta que queda escrito.
Nos gustaría abrir los Playoffs de este curso hablando de actuaciones épicas, jugadas fabulosas, defensas asfixiantes, momentos de infarto, sorpresas increíbles… Sin embargo, toca empezar por una desgraciada incidencia que puede poner patas arriba las eliminatorias por el título del Este. Lo anunciábamos en directo. Derrick Rose podía haberse lesionado seriamente la rodilla. Poco rato después se confirmaba lo peor. El cruzado anterior y adiós a los Playoffs, así como también a los Juegos Olímpicos. Encima es que la lesión se producía a un minuto para el final de un partido que tenían cómodamente ganado. No me habría gustado estar en la piel de Tom Thibodeau en ese momento.

Se acabó lo que se daba. 13 partidos para finalizar la regular que se podrían haber ahorrado. Además de las lógicas rotaciones de jugadores, con la consiguiente merma al espectáculo, la foto final no ha cambiado ni una coma de cómo la veíamos ayer.
Penúltima jornada de regular especialmente emotiva en el US Airways Center de Phoenix, donde Steve Nash se despedía de la que ha sido su afición en las últimas 8 campañas, así como en las 2 primeras de su carrera. Se marcha sin ningún anillo pero con dos MVPs, a la espera de que durante este verano varios candidatos se lo rifen. Pocos podrían entender esta situación mejor que los fans de Phoenix que no sienten hacia él nada más que agradecimiento. Muchos buenos ratos les ha hecho pasar a los parroquianos. Su mayor logro es haberles recordado a todos cómo era eso de soñar. No pudo ser y no pudo irse con la última victoria. No pudieron con los Spurs de Pat Mills y Tiago Splitter (