Los Angeles Clippers: Se acabaron las excusas
18 de January de 2012 por Hynreck
Tal vez David Stern haya hecho más por los Clippers que Elgin Baylor, Mike Dunleavy, Carl Scheer o cualquier otro General Manager que haya estado al frente de la franquicia. En el anterior lockout, allá por el año 98, Baylor elegía a Michael Olowokandi con la primera elección del draft. Esta temporada, Stern vetaba el traspaso de Chris Paul a los Lakers, propiciando su posterior llegada al hermano pobre de Los Angeles. Por una vez reían en la ciudad unos aficionados que no estaban acostumbrados a ello.
Además de a Paul, tambien conseguían, desoyendo los deseos del jugador, al amnistiado Chauncey Billups, reuniendo la mejor pareja de bases de la liga. Finalmente, en la agencia libre se hacían con un trotamundos como Caron Butler que completa una plantilla muy profunda, y pese a que por el camino han perdido piezas importantes como Chis Kaman, Eric Gordon y Al-Farouq Aminu, nadie duda de que el salto de calidad que han de dar esta temporada ha de hacerles competir de tú a tú con los mejores.
Chris Paul, uno de los mejores bases (para muchos el mejor) de la última década llevará el timón del equipo. Toda la liga suspiraba por hacerse con sus servicios. No tenemos que descubrirle: capaz de llevar el ritmo de los partidos, repartir juego, aportando en todos los rubros, excelente ladrón y defensor, ofensivamente un portento… ¿Y qué si le falta algo de tiro exterior? Leer más »
Los seguidores de Gomaespuma entenderán el título a la primera,
La temporada pasada sirvió en Philadelphia para ilusionar a los descreídos. Una temporada que comenzó realmente mal pero que sin embargo acabó con el equipo metido holgadamente en playoffs y mirando hacia un futuro cuando menos esperanzador. Muy pocos equipos en la liga disponen de un fondo de armario tan profundo como el de los Sixers, un banquillo que apenas desentona respecto al quinteto titular. Ese es su punto fuerte pero también su debilidad, ya que tampoco tiene ningún jugador diferencial al que encomendarse cuando el equipo está atascado.
Podríamos haber titulado el análisis “A la deriva” pero eso querría decir que son un equipo que se mueve aunque sea en la dirección equivocada. En realidad su actitud es más bien la contraria: timorata, estática, como si estuviesen en un cuarto en el que no se ve nada y tuviesen miedo de dar el paso erróneo.
Es imposible no sentir cierta simpatía hacia un equipo como los Blazers, el equipo maldito por excelencia. Hace 4 años eran el equipo con el futuro más espléndido de la liga. Contaban con el rookie del año, Brandon Roy, un futuro All-Star como LaMarcus Aldridge, complementos muy válidos como Webster, Frye, Jack o Blake y como colofón, el pívot dominante de la liga para los siguientes 15 años. El resto de la historia es conocida, y no haremos referencia una vez más a las similitudes de la elección de Oden con la del año 1984.
Temporada convulsa la de Denver. Carmelo Anthony planteaba su no continuidad en el equipo y su intención de ser agente libre cuando finalizase el curso. La solución beneficiosa para ambos era un sign and trade. Problemas. Carmelo únicamente lo firmaría si iba a N.Y., pero la oferta apetecible llegaba desde N.J. En este tira y afloja finalmente en Denver se movieron muy bien y sacaron petróleo de una situación que, siendo sinceros, no pintaba nada bien para ellos.
Francamente desconcertante su temporada. A priori no partían como favoritos y sin embargo estuvieron liderando la liga hasta el final donde se vieron superados por Chicago. “Cuidado con los Spurs”, advertimos. “Estos nunca mueren”, proclamamos. Y no nos dimos cuenta de su bajón en los últimos 10 partidos de la regular season. Llegaron muertos a Playoffs donde los Grizzlies fueron simplemente mejores.
A comienzos de temporada les pronosticamos como cuartos del este y que su techo y su objetivo serían las semifinales de conferencia. Nos equivocamos por poco: fueron quintos en el este, pero sí que llegaron hasta semifinales de conferencia, dando la campanada en primera ronda al dejar por el camino a Dwigth Howard & Cia. Hasta ahí les llegó la gasolina., los Bulls fueron demasiado para ellos. Unas finales de conferencia, realmente, les vienen algo grandes.
La temporada de New York ha tenido dos partes claramente diferenciadas: La era Pre-Carmelo y la era Post-Carmelo. La primera parte de la temporada nos descubrió a un colosal Amare, que lejos de echar de menos a Steve Nash, encontró en Raymond Felton a su socio perfecto, de tal manera que incluso incrementó sus números respecto a su época de Phoenix, entrando merecidamente en las quinielas para el MVP de la liga regular. Felton por su parte también estaba haciendo su mejor temporada en la liga, abonándose a los dobles dígitos en puntos y asistencias y manejando el ritmo de un equipo alegre y desinhibido. Wilson Chandler y Danilo Gallinari aportaban su importante contribución y el rookie Landry Fields se convertía en la más grata sorpresa de la temporada.