Kareem Abdul-Jabbar, ganchos y gafas

25 de January de 2011 por Sergio
Artículo 4 de 5 de la serie Grandes pívots de la historia

Hemos hablado hasta ahora de dos leyendas en la posición de pívot como Russell y Chamberlain. El primero es el triunfador por antonomasia de este deporte. El segundo es el gran poseedor de marcas imbatidas. Si pensamos en un center que se sitúe en un punto intermedio, seguramente nos venga a la cabeza Kareem Abdul-Jabbar, el gran pívot de la historia de la competición.

Cuando este hombre se retiró en 1989, nadie había metido más puntos, puesto más tapones, participado en más temporadas, ganado más MVP’s o jugado más All-Stars.

Nació como Ferdinand Lewis Alcindor Jr. en el barrio de Harlem dos años después del término de la II Guerra Mundial. Pesó 6 kg y midió 57 centímetros, dando muestras de un físico privilegiado nada más nacer. Su adolescencia no hizo sino confirmar las expectativas de crecimiento que se veían en el joven Lewis. A los 14 años ya medía mas de dos metros, hecho que, aunque le supuso ventajas en el mundo de la canasta desde joven, también le hizo sufrir las burlas de sus compañeros, que lo veían como un tipo raro.

Tras pulverizar los récords de puntos y rebotes del estado de New York, alcanzar tres títulos y mantenerse imbatido durante 71 partidos seguidos, decidió enrolarse en la Universidad de UCLA a las órdenes del mítico John Wooden. Para hacernos una idea del dominio de los tableros que conseguiría el chaval de Harlem podemos decir que durante una parte de su periplo por la NCAA fueron prohibidos los mates para intentar minimizar su impacto en los partidos. Lo que ellos no sabían es que estaban potenciando a la bestia, pues gracias a eso desarrolló su archiconocido sky-hook, el movimiento quizás más indefendible de la historia del baloncesto.

Aunque le estuvo prohibido disputar partidos durante su primer año en UCLA por las reglas existentes en la NCAA, le dio tiempo a conseguir dos títulos nacionales y tres nominaciones como mejor jugador universitario. De su periplo en las ligas universitarias podemos destacar dos momentos claves: por un lado, una lesión de córnea en la lucha por un rebote con Tom Henderson en un partido celebrado en enero de 1968, que le obligó a llevar desde entonces sus famosas gafas de montura de pasta. Por el otro, el partido que disputaron los Bruins de UCLA y los Cougars de Houston, considerado como el partido universitario del siglo. En el mismo, el equipo tejano de Elvin Hayes logró romper la racha de 47 partidos consecutivos ganados por los californianos al derrotarlos en la final por 71-69 ante más de 52.000 espectadores. A parte de conseguir unas medias de 26.4 puntos y 15.5 rebotes con un 64% de acierto, Lew Alcindor tuvo tiempo de conseguir su graduación en Historia… (nota mental: aprende, Sergio, aprende).

Cuando decidió pasarse al deporte profesional lo hizo desde el número uno del draft, perteneciente a los Milwaukee Bucks, que sólo llevaban dos temporadas en la NBA. Ese primer año de 1969 consiguió el premio Rookie del año y terminó la liga 2º en anotación y 3º en rebotes, además de incrementar en 29 las victorias de su equipo. Al año siguiente se produciría un traspaso fundamental para la consecución del primer anillo de Alcindor. Los Bucks se hicieron con los servicios de Mr.Triple-Doble, Oscar Robertson, desde los Cincinnatti Royals. Esa campaña el equipo consiguió la mejor marca de victorias, con 66 triunfos (incluidos 20 consecutivos) con Alcindor alzándose con  su primer premio de MVP de la temporada y de máximo anotador. En la final de aquel año se impusieron a  los Baltimore Bullets, otorgando de esta manera el primer anillo y el consiguiente MVP de las Finales a su pívot titular. Un día después de ganar el título, Alcindor se convirtió al islam tras leer una autobiografía de Malcolm X, y pasó a llamarse Kareem Abdul-Jabbar, que significa: “noble, poderoso sirviente”. Desde luego, lo de poderoso le vino como anillo al dedo…

En sus siguientes tres temporadas en los Bucks no consiguió llevarse ningún otro anillo pero sí que logró diversos premios individuales. En la 71-72 repetiría los galardones de máximo anotador y MVP de la regular, y en la 73-74 ganó su tercer premio de mejor jugador en cinco años y fue además top 5 en cuatro de los más importantes apartados estadísticos: puntos, rebotes, tapones y porcentaje de tiro. En las Finales del 74 se enfrentaron a los Boston Celtics y fueron derrotados en parte por la avanzada edad de Robertson, que acabaría retirándose al año siguiente. Los Bucks notarían la baja del gran base y disminuyeron su número de victorias hasta las 38.

Kareem empezaría a percibir durante aquella época las críticas de los aficionados por sus creencias religiosas. Incluso los aficionados de su equipo pedían la marcha del jugador ahora que los resultados no acompañaban al equipo. Jabbar pidió el traspaso a New York o Los Angeles, ciudades con una población más abierta de mente y en las que existían amplias comunidades de personas musulmanas.

El traspaso acabó concretándose con los Lakers, que acababan de ocupar ese año el último puesto de la liga regular tras la marcha de Wilt Chamberlain. Jabbar contribuiría desde el primer momento logrando unos magníficos números refrendados con la consecución de otro galardón de MVP. Jerry West pasó a ser el entrenador del equipo a partir de la temporada 76-77 y llevó al equipo a la mejor marca de la liga a la vez que  el pívot conseguía nuevamente el reconocimiento de MVP, lo que le empataba entonces con el líder en ese apartado por aquellos tiempos: Bill Russell. Sin embargo, no pudieron conseguir el anillo de campeón al ser apeados en la final de conferencia por los posteriores campeones, los TrailBlazers de Bill Walton.

La hegemonía de los Lakers comenzó con la elección en el draft de 1979 de un tal Earvin Johnson en el nº1. Este hecho marcaría el comienzo de una dinastía que otorgaría a Jabbar otros 5 anillos de campeón. Gracias al denominado Showtime que empezaron a practicar con la llegada del base de Michigan State lideraron su división durante 9 de los últimos 10 años de Kareem en la liga. De hecho, no debieron esperar mucho para conseguir el primero de sus títulos, pues esa misma campaña lograrían derrotar a los 76ers en las Finales. Aquella serie será recordada entre otras cosas por uno de los momentos más rememorados de la historia de la NBA: en el último partido, Magic sustituyó a un lesionado Abdul-Jabbar en la posición de pívot para lograr 42 puntos, 15 rebotes y 7 asistencias. Ese año, Jabbar lograría su sexto MVP de liga regular, desempatando con Bill Russell y convirtiéndose en el jugador con más MVP de la historia.

Durante las siguientes 6 temporadas, y a pesar de su avanzada edad, mantuvo unos promedios superiores a los 20 puntos por partido, y es que Kareem practicó yoga y artes marciales para mantener su excelente estado de forma hasta los 40 años. Quizás su mejor momento llegaría en el 84, cuando superó a Chamberlain en la lista de máximos anotadores históricos con un (como no) sky-hook.

Como él mismo afirmaría más tarde, fue la temporada de 1985 la que más satisfacción produjo en el jugador de Harlem. Durante aquellas Finales, en las que se enfrentaban de nuevo a los Boston Celtics, fue humillado durante el primer partido por Parish, que lo dejó en 12 puntos y 3 rebotes en el llamado “Memorial Day Masacre”, en el cual los Lakers fueron derrotados por un marcador de 148-114. Tras el partido, Kareem vio decenas de vídeos sobre el juego de los de Massachussets y, en especial, sobre el pívot céltico. A eso le añadió una preparación física especial, incluyendo múltiples ejercicios de sprint. En el segundo partido de la serie, Jabbar se fue a 30 puntos, 17 rebotes, 8 asistencias y 3 tapones en la victoria en el Boston Garden por 109-102. Los Lakers se llevarían el título ese año en 6 partidos de la mano del veterano jugador y unos promedios de 30.2 puntos, 11.3 rebotes, 6.5 asistencias y 2 tapones. Por supuesto, fue elegido MVP de las Finales de aquel campeonato.

En los campeonatos de 1987 y 1988 (primera vez que un equipo conseguía repetir título desde la dinastía de los Celtics en los 60), su participación fue eclipsada por la explosión de Magic Johnson, cosa lógica a sus 40 años, a pesar de mantener unos promedios superiores a los 17 puntos por partido. El año siguiente tendría lugar la última temporada de Kareem en la liga, culminada con la derrota en las Finales ante los Pistons (ayudados en buena parte por las lesiones de Magic y Byron Scott). Durante esa última temporada fue venerado en cada campo rival con sentidos homenajes a su trayectoria deportiva, con todos los campos de pie para honrar su aportación al mundo de la canasta. Nada que no mereciera, desde luego.

Las últimas noticias que nos han llegado acerca de su leucemia no deberían sino hacernos conscientes de la magnitud de este jugador y rendir el debido respeto a un GRANDE con mayúsculas.

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9 comentarios a esta entrada

  1. Denise dice:
    #1

    Pedazo de articulo Setgio, enhorbuena, a la altura de lo que Kareem se merece.
    Por mi edad ni he podido ver partidos en directo de él, pero si he visto algunos de sus mejores partidos con el increible Showtime de Lakers, y un montón de highlights y me parece el pivot más letal y elegante a la vez que he visto en mi vida, con permiso de dos monstruos anteriores como Rusell o Chamberlain.
    Grande Kareem, sin duda lo incluiría como pivot en el mejor quinteto de todos los tiempos.

    Y magnifica actuación en Game of Death y en Aterriza como puedas…debió llevarse un Oscar honorífico.

    PD: Cuánta calidad junta en esta foto. Qué envidia Kareem. Cuidado donde pones las manos, que te estoy vigilando….
    http://hoopeduponline.com/2008/02/13/kareem-abdul-jabbar-with-denise-milani/

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  2. MagicJohnson32 dice:
    #2

    Pelos como escarpias.

    Uno de los primeros recuerdos claros que tengo de la NBA, tal vez el primero, son sus tiros libres para ganar el 6º partido de las Finales del 88 ante los Pistons. Me recuerdo perfectamente yendo al colegio feliz como unas castañuelas xD

    Lo has dicho todo, Kareem es uno de los grandes monstruos de la historia de la NBA, del baloncesto y del deporte.

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  3. sergio dice:
    #3

    A Russell se le puede achacar falta de estadísticas ofensivas o el grandisimo grupo que tenia al lado, a Chamberlain su falta de titulos, a Jabbar no hay quien le busque un fallo: ataque, defensa, fisico, inteligencia, carrera larga, palmares, records,….. Cuando en este blog se le puso como 2º mejor jugador de la historia, yo lo vi perfecto.

    Creo que si Oscar Robertson y este tipo hubiesen coincidido dos o tres años antes tendriamos otra dinastia a la que hacer referencia.

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  4. TheDeerHunter dice:
    #4

    Pues sí… yo me reafirmo. Para mí es el 2º mejor jugador de la historia y veo perfectamente posible abrir un debate de si podría considerarse el primero… al fin y al cabo tiene tantos títulos como Jordan y algún MVP más, además de tantos récords como cualquiera.

    Pero quitando ese tipo de debates un tanto estériles el mayor valor de Jabbar fue su capacidad para alargar su carrera como la alargó al nivel que lo hizo (lo cual no olvidemos perjudicó seriamente sus promedios) y también la gran inteligencia y clase con que asumió la irrupción de Magic. Porque no lo olvidemos… él era El Rey que abdicaba y bien podría no haberlo hecho. (y eso también le perjudicó muchísimo individualmente, que no colectivamente)

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  5. rastud dice:
    #5

    Artículo increible, despues de leerlo he estado mirando las estadisticas de su carrera me he fijado que metio un único triple en su carrera y me ha entrado curiosidad y he buscado el video. Concretamente fue en la temporada 86-87 contra los Suns en temporada regular. Menudo crack!

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  6. Txusma dice:
    #6

    Serían conscientes los espectadores y los comentaristas que estaban, pues, ante un momento histórico?
    Por cierto, sabéis donde batió Kareem la marca de Wilt Chamberlain? Espero que los q andan por aquí desde hace más de un año no tarden ni un segundo en responder. 😀

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  7. rojorob dice:
    #7

    Las Vegas!!!

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  8. sergio dice:
    #8

    ¬¬ Esa pregunta me costó un punto en el trivial!! Y encima la ha acertado quien me quito el punto aquella vez jajajj Rojorob esta hecho un crack… Eso si, esta pregunta no se me vuelve a olvidar en la vida!!

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  9. German dice:
    #9

    Excelente articulo, te felicito y agradezco por la informacion!

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