Las notas de fin de curso 2009/10: Suspensos

02 de July de 2010 por TheDeerHunter
Artículo 2 de 5 de la serie Las notas de fin de curso 2009/2010

Continuamos con nuestras conclusiones finales de la temporada con otro conjunto de equipos que, sin haber llegado al ridículo, no pueden irse de vacaciones satisfechos con su actuación.

SACRAMENTO KINGS

Pocos esperaban grandes cosas de ellos. Sin ser especialmente pesimistas les dábamos como tope la 13ª plaza del oeste, además de ciertas opciones para el “John Wall trophy”. Con dos largas lesiones de Kevin Martin y Francisco García se avecinaba la enésima temporada de travesía por el desierto y sin embargo, la “mala fortuna del draft del 2009″ se llama Tyreke Evans, rookie del año y buque insignia con mayúsculas en el nuevo rumbo que toma el proyecto de reconstrucción de la franquicia. De la mano del juego ofensivo de Westphal los Kings llegaron incluso a tocar plaza de postemporada. Toda una burbuja que terminó por desinflarse a partir del clutch de Kobe sobre Sergio en el Staples.

En definitiva, siguen en la cola de la liga, como no podía ser de otra manera, pero queda alguna sensación positiva en el poso, como si por fin hubieran logrado dar con la tecla de una reconstrucción con sentido.

Lo mejor: Los rookies Evans y Casspi. El nivel de juego que ha logrado desplegar Westphal puntualmente con apenas mimbres disponibles. Que no les haya temblado el pulso para mover sus cartas apostando fuerte por una idea clara, por primera vez en mucho tiempo. Parece que empieza a perfilarse un proyecto interesante.

Lo peor: Es una lástima que jugadores como Kevin Martin, Spencer Hawes o Sergio Rodríguez no hayan podido cuajar en este equipo. Demasiados años desde que ya nadie se molesta en hacer sonar cencerros en el ARCO Arena.

GOLDEN STATE WARRIORS

Nos encontramos ante un trastorno de la personalidad hecho franquicia. No sabemos muy bien cuando Don Nelson y los Warriors llegaron a perder completamente el norte. Desde entonces sus aficionados descienden por una montaña rusa infinita cargada de sorpresas,  emociones y desenfreno sin grandes expectativas de éxito. No se puede tener todo. Unas franquicias buscan triunfos, otras reestructurar sus contratos tratando de captar refuerzos importantes, otras se posicionan de cara al draft y al futuro lejano… Los Warriors están por encima de todo eso, ajenos a cualquier atisbo de practicidad. Todo poesía y contemplación.

Hasta 20 jugadores han desfilado este curso ante el respetable del Oracle Arena de Oakland. Nada de comparsas y todos con sus momentos de gloria. Había que ser Nostradamus para atreverse con una alineación tipo pues en aquel coro es un concepto que no se usa. En cualquier otro lugar hablaríamos de éxitos y de fracasos, evaluaríamos aspectos positivos y negativos, disertaríamos acerca de los D-Leaguers, de Curry y Monta o de Maggette, Randolph o Biedrins, del futuro impacto de Epke Udoh, quizás… cuestiones demasiado mundanas para este plano de la realidad.

Lo mejor: Monta Ellis en plan all-star. La clase de Stephen Curry. El impacto de los Reggie Williams, Tolliver o Cartier Martin. Las veladas de más de 130 puntos.

Lo peor: Ahora largan a Maggette después de haber invertido tanto en él. Los bandazos con Morrow, Randolph o Watson. Los casos de Turiaf y Biedrins. La larga lista de experimentos fallidos. El caos más absoluto. Cada vez quedan menos creyentes en la bahía.

NEW YORK KNICKS

Ya está aquí, ya llegó… el verano del 2010. La mítica franquicia de la “Gran Manzana” lleva tiempo preparándose a conciencia para este momento, vaciando el armario todo lo posible para ponerse en condiciones de arrasar en el tremendo mercado de agentes libres que se avecina. Como contrapartida “sólo” han tenido que renunciar a todo objetivo deportivo durante las últimas campañas, después de haber sido el hazmerreir de la liga durante algunas temporadas más. Nada que no puedan soportar los sufridos aficionados knickerbockers.

Ante una demolición tan completa como la que tenían diseñada Walsh y D’Antoni no hubiera sido raro caer en el “se dejaba llevar” permanente y en el ridículo. No ha sido así finalmente y, en un contexto complicado para sus jugadores, han cuajado una campaña relativamente digna. El problema es que no sabemos si se les ha ido la mano con la poda, si ningún agente libre ilustre estará dispuesto a recalar allí o si terminarán sobrepagando nuevamente una plantilla de medio pelo volviendo a la situación inicial de su particular círculo vicioso.

Lo mejor: El espacio salarial y que únicamente le resta un año al pestiño de contrato de Eddy Curry. La marca Knicks sigue manteniendo su poder a pesar de todo. Gallinari y Chandler han jugado bastante bien por momentos.

Lo peor: Que empezando tan de cero ni los tres mejores agentes libres del mercado juntos son garantía de éxito. Que se habla más de un Joe Johnson que de un LeBron o de un Wade. Que New York es el mejor lugar de la NBA para irse a poner el cacito y que ya hay quien afirma que D’Antoni ha ido allí más a hacer lo propio que a buscar realmente el éxito.

INDIANA PACERS

Hay pocos equipos tan constantes en la mediocridad. Quien no pelea por estar arriba, busca una buena posición para la lotería o hacer hueco salarial para fichar. No es el caso de los Pacers con una pasmosa regularidad  sobre el tramo de las 30 victorias que les aparta de todo eso. El asequible corte de playoffs en el Este parece tener a la franquicia en un estado hipnótico del estar a punto de algo, aunque la realidad es que están lejísimos de cualquier cosa.

Aparentemente tienen un juego correcto, un cuerpo técnico correcto, jugadores correctos… quizás lo que necesitan es que llegue alguien para pegar una patada a la mesa y despertar a todo el mundo de la ensoñación y el aburrimiento. Hay quien asegura que la noche del draft apunta al fin de la calma. Lo que está claro es que la situación no puede seguir siendo un viaje a ninguna parte.

Lo mejor: El prometedor crecimiento del “Gran Jefe” Roy Hibert. El rendimiento de Granger y Murphy sigue siendo su gran activo, al menos de momento.

Lo peor: El derrumbe de las prestaciones de Mike Dunleavy Jr. por quien se apostó que podría marcar la diferencia en la franquicia. La irregularidad de Brandon Rush.  La extraña infección de Tyler Hansbrough. La falta de ambición que se ha instalado en una de las “mecas” del baloncesto.

NEW ORLEANS HORNETS

Es comprensible que tras varias temporadas siendo un quebradero de cabeza para los grandes del Oeste, en New Orleans se sientan decepcionados por haber quedado fuera de postemporada. En realidad hace ya algún tiempo que la franquicia viajaba, sobre los talentosos hombros de CP3 y una plantilla cada vez más cogida por los pelos, hacia un callejón sin salida. Ha sido precisamente en la ruina de su lesión donde han comenzado a contemplarse soluciones.

Es difícil percibirlo, pero todo ha cambiado allí esta temporada. Ni la hipotética marcha de Chris Paul se llegó a considerar como un drama irreparable. Tampoco el menor impacto de Okafor o el nulo progreso de Julian Wright. Nadie se tira de los pelos por haber cambiado un técnico de alto copete por un novato como Monty Williams. Se respira mucho más optimismo que la temporada pasada y buena parte de culpa la tiene la irrupción de Thornton y Collison, aunque ni uno ni otro son en absoluto intocables.

Lo mejor: Aire fresco para la franquicia. Espectacular curso de los dos rookies en ausencia de CP3. Por fin han logrado librarse del contratazo de Morris Peterson. En condiciones más favorables David West puede seguir siendo un activo fundamental para ellos.

Lo peor: No haber podido disfrutar este año del Chris Paul que todos conocemos.  Su discutible compatibilidad con los nuevos valores. Okafor no es ni la sombra de lo que algún día llegamos a pensar iba a ser.

TORONTO RAPTORS

El objetivo era retener a Bosh, reimpulsando el proyecto con ambiciosos movimientos para volver a la postemporada. Gracias al nivel del corte en el Este lo último han estado a punto de conseguirlo pero lo de convencer a Bosh y reimpulsar el proyecto ni se han acercado. El fracasado fichaje de Turkoglu sólo ha sido la gota que ha colmado el vaso de una larga lista de errores. Ahora toca reconstruir y no lo van a tener nada fácil. Habría que empezar a replantear desde las mismas altas esferas.

Lo mejor: Igual no justifica su caché, pero Bargnani ha completado una temporada bastante digna, la mejor desde su polémico draft. Jarret Jack se ha dejado la piel por la franquicia.

Lo peor: La renuncia a Bosh y al proyecto. El fichaje de Turkoglu. El mal año de Calderon. La inminente reconstrucción.

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3 comentarios a esta entrada

  1. Txusma dice:
    #1

    Supongo q la diferencia entre la nota de Clippers y Warriors, por ejemplo, son las expectativas de principio de temporada, no?

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  2. Rompe dice:
    #2

    De momento pocos grandes se están moviendo. Nowitzki y Johnson se quedan en casita, con 20 milloncitos al año (casi nada).

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  3. AndiD dice:
    #3

    A ver si al final cada uno se va a quedar en su equipo de siempre… :-)
    El único que parece seguro que se moverá es Bosh, no?

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